
Política
HUMO ALGORÍTMICO
Fue presentado como la “reconversión del microcentro”, pero en los últimos 20 años ya hubo dos proyectos similares sin resultado. Advierten que profundizará la división de la Ciudad entre negociados y paraísos fiscales
Cuando en 2022 el entonces jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, lanzó el Plan de Transformación y Reconversión del Microcentro Porteño, resultó inevitable compararlo con el antiguo proyecto que Mauricio Macri impulsó entre 2007 y 2015 bajo el nombre Plan Microcentro.
Aunque la iniciativa original prometía ser una reestructuración ambiciosa, terminó reducida a unas pocas obras de peatonalización, ordenamiento del tránsito y promesas de valorización patrimonial. En resumen: el Plan de Mauricio Macri avanzó a cuenta gotas y el proyecto de Rodríguez Larreta fue suspendido por el actual Jefe de Gobierno porteño.
En marzo de 2026, el macrismo presentó un tercer proyecto de reconversión del microcentro pero esta vez disfrazado de“Distrito de Inteligencia Artificial”. La iniciativa fue anunciada por el ministro de Desarrollo Económico porteño, Hernán Lombardi y abarca el perímetro delimitado por las avenidas Belgrano, Paseo Colón / Leandro N. Alem, 9 de Julio y Santa Fe.
Según la iniciativa oficial, se busca establecer un régimen de promoción económica para fomentar la radicación de empresas que desarrollen aplicaciones vinculadas con la IA, la ciencia de datos, automatización, procesamiento de lenguaje natural y robótica, entre otras.
Tras la desilusión de proyectos similares y teniendo en cuenta los “Distritos” ya establecidos, los cuestionamientos a esta nueva aventura macrista son lógicos. ¿Estamos ante una reconversión real del microcentro o un nuevo negociado para los grandes desarrolladores inmobiliarios?
“La lógica de los Distritos tienen como característica abarcar lugares menos desarrollados de la ciudad para lograr el desarrollo. En términos generales, son áreas donde hubo una actividad predominante como la industria tanto en el sur como en la zona de Paternal, Chacarita, y que por distintas cuestiones se fueron quedando como lugares vacíos”, explicó a Tiempo Fernando Álvarez de Celis, Director Ejecutivo de la Fundación Tejido Urbano.
En ese sentido destaca que los Distritos buscaban generar una economía para conformar un espacio urbano más apetecible, con mejoramiento de parques, plazas y que se convierta nuevamente en un lugar vivible en el espacio público que genere mejor espacio privado. El objetivo es que se vuelva a generar un tejido urbano conectado al resto de la ciudad.

“El Polo de la Innovación por ejemplo, se levantó en un lugar donde ya estaba desarrollado, donde ya hay problemas de densidad, en los otros se trata de aumentar esa densidad. Aquí se aumenta densidad en lugares altamente densos con mucha movilidad de transporte automotor privado que genera mayor congestión, y sobre todo termina siendo un negocio inmobiliario porque es una zona de alta renta donde se la apropia los grandes inversores”, agregó Álvarez de Celis.
El macrismo creó varios Distritos: el Audiovisual en septiembre de 2011, mediante la sanción de la Ley N° 3.876 en los barrios de Palermo, Colegiales, Chacarita, Villa Ortúzar y La Paternal; el Distritos de las Artes en 2012, localizado en los barrios de La Boca y parte de San Telmo, Constitución y Barracas; en 2020 se reactualizó el Distrito de Diseño, originalmente inaugurado en 2013 en el barrio de Barracas.
También fundó el Distrito Tecnológico tras la sanción de la Ley N° 2972, que abarca los barrios de Parque Patricios, Nueva Pompeya y Boedo. En Villa Soldati, se encuentra el Polo de Logística, con la actividad concentrada en el Centro de Transferencia de Cargas (CTC), que terminó siendo un negocio lleno de concesiones; y el Polo Farmacéutico de la Comuna 8, el único que fue creado por fuera del macrismo tras la sanción de la Ley 1.768.
Las y los referentes consultados por Tiempo coinciden que, del punto de vista económico no hay mucha ganancia para las arcas del gobierno y que por eso varios sectores plantean que en esos lugares deberían construirse espacios verdes, zonas de esparcimiento o viviendas sociales, pero en los últimos 20 años las iniciativas terminaron siendo una apropiación de bienes públicos por parte de privados.
Como ocurre con los otros distritos, el de Inteligencia Artificial tiene un costo fiscal para la gestión porteña porque otorga beneficios por 8 años a las empresas que se instalen en su superficie:
-Exención de Ingresos Brutos (solo por ingresos relacionados con IA) con cupo máximo a determinar por el gobierno cada año.
-Exención del Impuesto a los Sellos de todas las escrituras.
-Exención de ABL e Impuesto Inmobiliario junto con tasas e impuestos de obra.
-Líneas de crédito para compra de inmuebles, construcciones, mudanzas, alquiler, reciclado de oficinas y adquisición de hardware y software.
Para el diputado porteño Matías Barroetaveña (FxBA), “la creación del Distrito de Inteligencia Artificial nace de la necesidad de mostrar políticas de desarrollo económico frente a un ministerio vaciado. La primera pregunta es cómo va a convivir éste distrito con el Parque de la innovación y con el Distrito Tecnológico porque claramente hay superposición”.
El legislador del peronismo señala que el proyecto enviado por el Ejecutivo porteño omite cuestiones clave: no define qué entiende por “tecnología de inteligencia artificial” ni “algoritmo ético”, que son actividades que se piensa promover; y también exige presencia física en el distrito cuando es una actividad con alta tasa de trabajo remoto.
“En un momento de caída de la recaudación en la Ciudad, estas políticas con costo fiscal deben ser cuidadosas para no subsidiar a sectores que no lo necesitan, como sucedió con el desarrollo inmobiliario impulsado en el “Plan Microcentro” que solo fue utilizado por grandes grupos en inversiones que ya estaban planificadas”, explicó el diputado.
Ciudad dividida para negociados
Maria Eva Koutsovitis, docente e investigadora integrante del Movimiento la Ciudad somos Quienes la Habitamos, señala que “el PRO fragmentó el distrito porteño en sectores o zonas que son unidades de negocio o paraísos fiscales, donde los grandes empresarios obtienen enormes privilegios a los que, por supuesto, no acceden los comercios de barrio o las pymes”.
“A estos paraísos fiscales creados por ley, el PRO les puso nombres de fantasía. Uno de ellos es el Distrito de integración productiva e impulso el trabajo en barrios populares, un proyecto que, por supuesto, nada tenía que ver con la integración productiva y mucho menos con el impulso al trabajo en los barrios populares”, agregó.
Cabe destacar que las empresas que se instalaron en este último Distrito que, inicialmente estaba conformado por los barrios Rodrigo Bueno, Playón de Fraga, Carlos Mujica y Villa 20, obtuvieron como “beneficio” el descuento de hasta el 80% del pago de ingresos brutos.
Durante la gestión de Larreta y continuado por Jorge Macri, se creó el Distrito Microcentro, que consistía en una fuerte transferencia de recursos públicos a los bancos y grandes desarrolladoras inmobiliarias. “Uno de los ejemplos más emblemáticos es el edificio del Plata, en donde funcionaban las oficinas del GCBA. En 2016 el Gobierno subastó este edificio y lo IRSA por la suma de 68 millones de dólares. Ahora, para reconvertir el edificio del Plata en viviendas para alquiler turístico, recibirá un subsidio fiscal de 71 millones de dólares”, detalla Koutsovitis.
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fuente: Inteligencia Artificial de Jorge Macri – Tiempo Argentino”> GOOGLE NEWS



