El desplome de Google reavivó las dudas sobre la inteligencia artificial – Diario El Día de La Plata

Wall Street cerró este jueves con pérdidas en sus tres principales índices, arrastrado por el desplome de Alphabet, la empresa matriz de Google, cuyos resultados trimestrales volvieron a poner bajo la lupa la rentabilidad de las grandes inversiones en inteligencia artificial (IA).

El Nasdaq, de fuerte presencia tecnológica, encabezó los retrocesos con una caída del 1,38%, hasta los 26.184,72 puntos. El S&P 500 perdió un 0,30%, a 7.720,54 unidades, mientras que el Dow Jones bajó un 0,25% y terminó en 52.342,62 puntos.

El principal golpe llegó de Alphabet, que se hundió un 12,64%, hasta los US$283,82 por acción. La caída borró casi US$480.000 millones de su capitalización bursátil en una sola jornada, después de que el balance del tercer trimestre, presentado el miércoles tras el cierre, quedara por debajo de las expectativas.

La desaceleración de la publicidad de Google, cuyos ingresos crecieron al ritmo más lento de los últimos cinco trimestres, profundizó las dudas sobre la capacidad de la compañía para obtener ganancias que justifiquen sus ambiciosos desembolsos en IA.

El castigo se extendió a los fabricantes de chips que abastecen a los centros de datos donde se desarrollan y entrenan estos sistemas. Nvidia retrocedió un 0,80%; AMD, un 2,08%; y Broadcom, un 1,94%.

La reacción se produjo después de que Meta, dueña de Facebook e Instagram, también generara inquietud la semana pasada por el peso de sus inversiones en infraestructura tecnológica. La compañía reportó un flujo de caja libre negativo por primera vez en más de una década.

Microsoft resistió mejor la presión vendedora, respaldada por el desempeño de su negocio de computación en la nube. Sin embargo, esa fortaleza no alcanzó para revertir el clima de cautela que dominó al sector.

El dinero busca otros sectores

Aunque los principales índices terminaron en rojo, la jornada mostró un movimiento de capitales hacia otras áreas del mercado. La versión del S&P 500 que asigna el mismo peso a cada empresa avanzó casi un 1%, en contraste con el indicador tradicional, más condicionado por las grandes tecnológicas.

Las acciones de salud y servicios públicos estuvieron entre las alternativas elegidas por los inversores. También se observaron avances en sectores como finanzas e industria.

Para Keith Lerner, director de inversiones de Truist, ese comportamiento refleja una rotación: los fondos se desplazan entre sectores mientras el mercado se vuelve más exigente con los resultados de las compañías vinculadas con la IA.

La búsqueda de refugio también impulsó las compras de deuda pública estadounidense. El rendimiento del bono del Tesoro a diez años, que se mueve en sentido contrario a su precio, bajó 5,9 puntos básicos, hasta el 4,992%.

El debate sobre la IA también tiene un componente financiero: las grandes tecnológicas recurren a la emisión de deuda para sostener la construcción de centros de datos y ampliar su capacidad de procesamiento. La inquietud pasa por cuánto tiempo necesitarán para transformar esas inversiones en ingresos y beneficios suficientes para justificar el gasto.

“Es evidente que este mes ha sido especialmente duro para los inversores que apuestan por la IA”, explicó Angelo Kourkafas, analista de Edward Jones. Los balances se convirtieron así en una prueba para un sector que enfrenta mayores exigencias del mercado.

En ese escenario, Microsoft ofreció un contraste con Alphabet: el crecimiento de Azure permitió superar las previsiones de ingresos y beneficios. Además, proyectó para ese negocio una expansión de entre el 49% y el 50% a tipos de cambio constantes en el trimestre en curso. La diferencia entre ambas compañías mostró el peso de los resultados concretos en las decisiones de los inversores.

Crecimiento e inflación

La rueda también estuvo atravesada por nuevos datos de la economía estadounidense, conocidos un día después de que la Reserva Federal mantuviera sin cambios las tasas de interés.

El producto bruto interno creció a una tasa anualizada del 3,4% en el tercer trimestre, por encima del 2,2% del período anterior y del 3,2% previsto por los economistas.

En paralelo, el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) aumentó un 0,5% mensual en septiembre y acumuló un 3,6% interanual. La medición subyacente, que excluye alimentos y energía, subió un 0,3% mensual y un 3,1% frente al mismo mes del año anterior.

La combinación de crecimiento e inflación persistente mantuvo abiertas las dudas sobre los próximos pasos de la Fed, en una jornada en la que los balances empresariales marcaron fuertes diferencias: Carvana saltó un 15,8% y Gen Digital ganó un 15,6%, mientras que Titan International se desplomó un 26,6%.

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fuente: inteligencia artificial – Diario El Día de La Plata”> GOOGLE NEWS

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