
A un mes del trágico episodio que marcó su vida para siempre, el futbolista cordobés Lucas Trejo compartió un desgarrador mensaje en sus redes sociales.
El jugador del Deportivo La Guaira perdió a su esposa Yanina y a sus hijos Aaron y Ainhoa durante los devastadores terremotos ocurridos el pasado 24 de junio en Venezuela.
La familia del deportista argentino quedó atrapada bajo los escombros del edificio en el que residían, el cual colapsó producto de la fuerza de los sismos.
En el momento de la tragedia, Trejo se encontraba concentrado con su equipo en la capital venezolana, por lo que no estaba en el domicilio al momento del desastre.
El dolor de Lucas Trejo en la búsqueda y el refugio en la fe
A través de su cuenta oficial de Instagram, el jugador publicó una foto donde se lo ve rezando junto a rescatistas y voluntarios, y abrió su corazón.
“Hace un mes atrás me tocaba vivir el peor momento de mi vida, lo único que me aterraba, perder a mi familia”, comenzó escribiendo en su emotiva carta pública.
El defensor relató la crudeza de enfrentarse a la zona del desastre intentando hallar a sus seres queridos en medio de la destrucción total. “Me tocó buscar en un edificio derrumbado completamente a mi esposa y mis dos hijos, sabiendo que ya estaban sin vida”, expresó con profundo dolor, admitiendo que no existía nada que lo aterrara más en su existencia.
Sin embargo, ante semejante panorama de adversidad, Trejo explicó que decidió aferrarse a la esperanza para sobrellevar las horas más críticas.
“Decidí hacerlo desde la fe, creyendo que podían estar vivos, por eso esta imagen, cuando comenzó el tercer día decidí juntarlos y orar por un milagro”, relató sobre la fotografía que acompaña el posteo.
Agradecimiento y un propósito de vida
En otro tramo de su publicación, el cordobés se tomó el tiempo para reconocer el apoyo incondicional que recibió durante las interminables primeras 72 horas de búsqueda.
“Sin dudas Dios los envió para arroparme y sostenerme, créanme que sin ustedes no hubiera podido soportar tanto dolor”, agradeció a quienes lo acompañaron, asegurando que nunca lo dejaron solo.
Finalmente, lejos de bajar los brazos, el futbolista dejó en claro que honrará la memoria de su familia continuando con los proyectos que habían forjado juntos en suelo venezolano.
“Lo que comenzamos junto a mi esposa Yanina y mis hijos Aaron y Ainhoa, se va a continuar, porque el propósito de Dios en esa nación se va cumplir”, concluyó con firmeza.
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