El desafío espiritual en la era de la inteligencia artificial

La aceleración en el siglo XXI del colapso mundial –la destrucción de los recursos naturales y los genocidios– tiene sus raíces en la obsesión del egoismo materialista , como destrucción sistemática de la dimensión sagrada de la existencia, y opera asesinamente por la perversidad del poder político y económico. Desde la perspectiva de las tradiciones espirituales de todas las civilizaciones, no es posible una vida humana auténtica sin el “recuerdo de Dios”, pues de esta fuente emana lo sagrado.

Pero se ha perdido la sensibilidad para comprender lo que esto significa. Se vive en la ansiedad de “no sé lo que quiero pero lo quiero ya”. No obstante, lo que Federico Nietzsche denominó la Muerte de Dios resulta válido exclusivamente para la esfera de la civilización occidental, y las categorías propias de la época actual obligan a pensar en términos de relaciones geopolíticas planetarias, de la unidad misma de la Tierra.

De tal manera la presencia creciente del Islam, la fuerza del cristianismo oriental, las influencias budistas en las búsquedas de un camino de vida y muchos otros fenómenos vitales tienen que ser tomados en cuenta para no perder el horizonte de proyección histórica.

Los efectos de la Tercera Revolución Industrial Tecnológica Digital impregan la vida de miles de millones de personas, signadas por el hipnotismo colectivo, la masturbación mental y la manipulación de las decisiones bajo la mentira de la libertad individual. George Gurdjieff lo indicó hace más de un siglo: la palabra putanizada hechiza a la humanidad dormida de manera que pocos pueden salir de la cárcel del idiotismo.

Idiota etimologicamente significa “preso en su mundo individual”, incapaz de pasar del yo narcisista al nosotros comunitario. La llamada Inteligencia Artificial no solo desvirtúa el lenguaje, también utiliza la imagen como un medio de penetrar en el sistema nervioso y producir seres insensibles a toda realidad más alta, eliminando la dimensión simbólica. Esta muerte del corazón implica una castración espiritual: la total desvinculación consigo mismo y con el orden divino del cosmos.

Leandro Pinkler, Antonio De Diego, María Magdalena Demaría y Alejandro Marshall en la la conferencia sobre Carl Jung en el Malba. Diciembre de 2025.

Por cierto la visibilización de acontecimientos de una feroz crueldad en los tiempos que nos toca vivir, se está convirtiendo para muchos en un llamado a despertar. Y ahí estará siempre el tesoro simbólico de las Tradiciones espirituales .

Tal es el legado de Carl Jung en sus textos visionarios, al advertir que si la humanidad no toma conciencia de su propia oscuridad, se condena al suicidio. Por el contrario, si se encuentra con su profundidad, es posible una transmutación. Porque la presencia de Dios en el alma es permanente, pero los humanos vivimos como ausentes.

Leandro Pinkler es filósofo y profesor de lengua y cultura griegas en la Universidad de Buenos Aires. Fue traductor de Sófocles (Antígona, Edipo Rey) y de Las dionisíacas, de Nonno de Panópolis.

Leandro Pinkler

Es filósofo y profesor de lengua y cultura griegas en la Universidad de Buenos Aires. Fue traductor de Sófocles (Antígona, Edipo Rey) y de Las dionisíacas, de Nonno de Panópolis.

Bio completa

Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de Clarín

QUIERO RECIBIRLO

Newsletter Clarín

fuente: CLARIN

Artículos Relacionados

Volver al botón superior

Adblock Detectado

Considere apoyarnos deshabilitando su bloqueador de anuncios