
Luna, la joven de 22 años que quedó parapléjica tras ser baleada en barrio Yapeyú, relató por primera vez cómo fue el ataque que cambió su vida. En una entrevista contó que el hecho ocurrió durante la madrugada, mientras trabajaba junto a su familia en el kiosco de su casa. “Estábamos cerrando y de repente sentí los disparos”, recordó.
El diagnóstico que marcó un antes y un después
El impacto fue inmediato. “Me caí y dejé de sentir las piernas”, relató. Tras ser trasladada de urgencia a un hospital, los médicos confirmaron que la bala había provocado una lesión grave en la médula espinal. “Me dijeron que me habían destrozado la médula y que probablemente no iba a volver a caminar”, explicó.

El impacto emocional y el pedido de justicia
Además del daño físico, Luna habló del golpe emocional que enfrenta. “Tengo una hija de un año y seis meses. No voy a poder correr con ella ni llevarla de la mano”, expresó entre lágrimas. También reclamó que los responsables reciban una condena acorde: “Quiero que paguen y que no vuelva a verlos en la calle”.
Detenidos e investigación
Por el ataque fueron detenidos tres adolescentes de entre 16 y 17 años, dos de ellos con antecedentes, que permanecen alojados en el Complejo Esperanza. La causa continúa en investigación, mientras la joven inicia un largo proceso de rehabilitación y adaptación a una nueva realidad.




