El cordobesismo sumó una modelo hecha con IA a su estrategia digital – La Voz

El peronismo cordobés sumó una influencer generada con inteligencia artificial (IA) que habla de impuestos y recaudación provincial a su campaña en redes sociales. La estrategia de viralización, exportada desde Estados Unidos, es utilizada hace meses por el sector libertario a través de cuentas como Lucía Libertaria.

El nuevo avatar virtual del oficialismo provincial, de tonada cordobesa y apariencia hegemónica, aparece en vídeos con un discurso federal, defensor de la gestión de Martín Llaryora y crítico del presidente Javier Milei.

“¿Podés creer que existan dirigentes cordobeses que para discutir lo que recauda Nación se quedan calladitos, pero para pegarle a ingresos brutos tengan una energía bárbara?”, cuestiona el personaje sin nombre en una de las publicaciones.

Los videos fueron difundidos por militantes y funcionarios del peronismo cordobés, entre ellos el presidente de la Agencia Córdoba Joven, José Ignacio Scotto, y Matías Beccaría, concejal de Hacemos Unidos por Córdoba de San Francisco.

En Estados Unidos ya se ensayó una estrategia similar para las elecciones de medio término a través de la presunta soldado Jessica Foster. El objetivo: construir audiencia para maximizar la viralización de mensajes políticos.

Los especialistas en IA advierten que deepfakes de este tipo (audios, vídeos e imágenes que parecen realistas pero son falsos) socavan la confianza de los votantes y la capacidad de distinguir entre contenido real y sintético.

Las influencers argentinas creadas con IA

“De derecha. Libertaria. Me gusta informar sin vueltas”. Así describe su biografía de Instagram a “Lucia Libertaria”, modelo e influencer creada con inteligencia artificial que publica contenido a favor de La Libertad Avanza en redes sociales. Sus perfiles falsos ya reúnen más de 13 mil seguidores entre Facebook, X y TikTok.

Lucia Libertaria se presenta como una joven de Buenos Aires, rubia, de ojos celestes y de derecha. Sus publicaciones combinan videos de opinión y análisis político, afines al gobierno nacional, con imágenes hiperrealistas en escenarios casuales.

En algunos de sus videos más virales, la creadora digital ataca al “periodismo pautero”, defiende la ley de inviolabilidad de la propiedad privada y se muestra en los pasillos de una facultad pública rompiendo afiches de la izquierda.

Más allá del contenido político, Lucia simula una vida real: aparece en el Jardín Japonés, en Puerto Madero, en una pileta, siempre con una apariencia que parece ser auténtica. Ninguna publicación aclara que se trata de contenido falso creado mediante IA, lo que resulta engañoso para los usuarios.

Julia Riojana es otro de los avatares virtuales que ganaron popularidad en redes. A través de su perfil de Instagram, la influencer creada con IA difunde contenido sobre las medidas de La Libertad Avanza (LLA) y critica la gestión del gobernador de La Rioja, el peronista Ricardo Quintela.

Al igual que la influencer porteña, publica fotografías en historias que aparentan ser reales. En ninguno de los dos casos los perfiles aclaran que se trata de perfiles falsos y se desconoce quiénes los administran.

Incluso el cineasta presidencial y estratega de medios del gobierno Santiago Oría fue víctima del engaño, cuando comentó hace tres semanas en una entrevista que quedó cautivado por Lucia Libertaria, a la que definió como “inteligente” y “muy hermosa”.

El episodio tuvo gran repercusión en redes sociales y fue parodiado por The New York Times en una nota acerca de la falta de regulación sobre la IA en el gobierno de Milei. El desliz de Oría puso en evidencia el objetivo de estos perfiles: engañar a los votantes para instalar discusiones en el entorno virtual.

Un fenómeno que se expande por el mundo

“Lucia Libertaria” y “Julia Riojana” no son casos aislados. Los perfiles de influencers políticos falsos, a los que ahora se sumó el cordobesismo, se convirtieron en un fenómeno global que inició durante las elecciones de medio término en Estados Unidos y que luego se propagó a Polonia, Alemania y Argentina.

Investigaciones realizadas por The New York Times, The Washington Post y The Guardian revelaron que a pocos meses de las elecciones estadounidenses surgieron miles de avatares generados con IA que viralizaron mensajes a favor de Donald Trump en redes.

El caso más destacado es la contraparte norteamericana de Lucia Libertaria, “Jessica Foster”, una supuesta integrante del Ejército y militante trumpista. Las imágenes y videos difundidos en su perfil de Instagram la mostraban usando uniforme militar junto a aviones de combate y slogans republicanos como “Make America Great Again” (MAGA).

La presunta soldado Foster llegó a reunir un millón de seguidores en menos de cuatro meses. Hasta publicó imágenes con Donald Trump y el presidente ucraniano Zelenski. En su perfil también aparecía un enlace a OnlyFans, la plataforma de contenido para adultos.

Ahí entra el truco sexista de la estrategia, replicado por Lucia Libertaria, Julia Riojana y la influencer cordobesa: el contenido generado apela a la atención de los votantes a través de estereotipos de género. Las mujeres creadas con inteligencia artificial son hegemónicas y atractivas, en un intento de aumentar la presencia de sus mensajes en redes.

En cuanto a la militar Jessica Foster, la rápida viralización y masividad de su figura provocó que Instagram cerrara su cuenta por violación a las normas de la plataforma. No es el caso de sus contrapartes argentinas.

La estrategia de influencers artificiales fue replicada por sectores de derecha en distintas partes del mundo. A fines de 2025, en Polonia, surgieron perfiles falsos de mujeres generadas con IA promoviendo la idea de que el país abandonara la Unión Europea (UE) junto a mensajes conservadores.

En Alemania se registró el mismo fenómeno, a través de avatares femeninos que promocionan el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) y publican contenido que bordea la sexualización, muchas veces vinculados a cuentas de OnlyFans.

Qué dicen los especialistas

El avance de la inteligencia artificial generativa (IAG) ha facilitado el acceso y la rapidez con la que se puede crear y difundir contenido falso. Según Daniel Schiff, codirector del Laboratorio de Gobernanza e IA Responsable (Grail), la cantidad de deepfakes políticos se duplicó drásticamente en los últimos años.

Las Naciones Unidas advierten: “Los deepfakes generados por IA -audios, vídeos e imágenes muy realistas pero falsos- pueden utilizarse para engañar a los votantes y socavar la confianza en el proceso electoral al hacer que las personas parezcan hacer o decir cosas que nunca hicieron”.

Los costos políticos de esta estrategia se resumen en la pérdida de confianza de los usuarios hacia fuentes institucionales, ahora desplazada hacia personajes de redes sociales, y la dificultad para distinguir el contenido real del sintético.

Aunque no existen pruebas de que los deepfakes sean más eficaces para instalar mensajes que otras estrategias políticas, generan escepticismo, erosionan la confianza y tienen un impacto en la percepción del contenido manipulado.

Así, la “batalla cultural” aterriza en terrenos cada vez más inesperados: los avatares falsos que simulan ser personas reales se utilizan con propósitos publicitarios pero también propagandísticos, como es el caso de Jessica Foster y sus contrapartes argentinas.

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fuente: GOOGLE NEWS

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