
Pese a que el consumo sigue sin despegar, crece la lista de marcas extrajeras que desembarcan en la Argentina. Varias razones explican el fenómeno, que se amplía todos los meses con nuevos casos.
Los protagonistas –que eligieron hablar en reserva para, argumentaron, no complicar sus planes– reconocen que su llegada se da en una caída generalizada de las ventas. Pero apuntan que los inversores no deciden mirando la foto actual, sino la película entera. Hoy, ven que la Argentina está más cerca de estabilizar las variables macro y con perspectiva de reglas más claras.
Por eso, entran antes del rebote, cuando aún está barato. Con el dólar estable, más allá de la suba de los servicios que presionan sobre los costos, señalan que, en este momento, es más fácil negociar alquileres comerciales, aprovechando la cantidad de locales vacíos que hay, especialmente, en avenidas estratégicas.
Se suma un condimento local: los argentinos tienen un alto consumo aspiracional. Recortan otros gastos, pero los que pueden no resignan “darse un gusto”, incluso en contextos de ajuste como este.

Las marcas encuentran una oportunidad en el segmento, especialmente las que ya testearon a este público. Aunque con precios más altos que en otros países, los clientes ya no tienen que esperar a comprar sus productos en viajes al exterior.
La apertura de importaciones y la previsibilidad operativa son clave. De lo contrario, admiten, no podrían desarrollar el negocio. De hecho, varias de ellas tuvieron trabado su arribo por varios años.
Otro factor relevante es la quita del impuesto interno a los bienes de lujo, que afecta a objetos suntuarios como relojes y joyas, sumado a la expectativa por el acuerdo Mercosur-EFTA, bloque que integra Suiza.

A su vez, la mayoría de los socios con los que se alían ya operan la marca en otros países de la región, por lo que tienen experiencia en la gestión y suman la presencia local para completar el mapa.
Llegadas, regresos y negociaciones
Entre las cadenas que tienen negociaciones, la semana pasada trascendió H&M. IRSA –el principal gerenciador de centros comerciales– aseguró que hay conversaciones, pero nada firmado. Actualmente, se consiguen sus prendas en algunos outlets y supermercados como Coto.
También suena la japonesa Uniqlo, que llegaría por primera vez, mientras que están en tratativas Emanuel Ungaro y Polo Ralph Lauren: la primera aterrizaría mediante una sociedad local y la segunda regresaría con un grupo panameño.

Entre las que ya confirmaron sus planes, algunas llegan por primera vez y otras vuelven. Hay de ropa diaria y de lujo. A los anuncios recientes de Mango y Bestseller, se suma una ola de aperturas previstas para los próximos meses.
IRSA adelantó que Dolce & Gabanna abrirá en Patio Bullrich. Ya hay un cartel de obra que anticipa la llegada de la casa italiana.

En ese mismo shopping, de la mano de la joyería Testorelli, la firma de lapiceras alemana Montblanc marcó su regreso al país en marzo y se prepara para abrir su segundo local en Unicenter.
Allí, luego de 17 años fuera de la Argentina, se espera para agosto la primera reinauguración de Armani, a través de Grupo Tucci. La firma de lujo italiana volverá con su línea Armani Exchange. En 2027, planea llegar a Patrio Bullrich con Emporio Armani.

En tanto, tras el arribo de la francesa Sandro a fines de 2025, Grupo Leuru, que también maneja en el país Levi’s y Bimba y Lola, traerá a la parisina Maje a Alcorta Shopping este mes.
A su vez, en ese centro comercial surgió el espacio multimarca de la uruguaya Magma on the Road, con las etiquetas Free People, Project Social y The Farra.

Se suma a la reciente llegada de la brasileña Farm Rio, que lo hizo con Grupo Markova, y prevé más inauguraciones.
Asimismo, el fenómeno del skincare coreano se consolida con Skinko, que ya está en Alto Palermo y proyecta aperturas en Alcorta Shopping para mayo y en Abasto Shopping para julio.

En la categoría de relojes, Audemars Piguet abrió una boutique en Puerto Madero, de la mano de Eve Joyerías; mientras que ejecutivos de Breitling se reunieron con Javier Milei en Casa Rosada, donde le anticiparon la apertura de su primer espacio en alianza con Sensation du Temps. Además, la maison suiza Laurent Ferrier refuerza su presencia local con coleccionistas locales.
Otras marcas que ya están en la Argentina seguirán su expansión, como Decathlon y Victoria’s Secret, que abrirán en Rosario, DOT y Abasto Shopping, adonde llegarán también Lili Pink, Bath & Body Works, Skechers y Miniso. Esta última inaugurará en la calle Florida. Y la cadena uruguaya Indian sigue abriendo locales en Mar del Plata y Santa Fe.
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