
Google dejó de considerar el título universitario como un requisito central para gran parte de sus contrataciones. La afirmación provino de uno de sus fundadores, Sergey Brin, quien explicó que la compañía incorporó a “muchísimas” personas que nunca completaron una carrera universitaria. La definición abrió un debate más amplio sobre el valor de la educación superior, el futuro del empleo y el peso creciente de las habilidades prácticas en el mercado laboral estadounidense.
Brin hizo estas declaraciones durante una charla ante estudiantes de la Universidad de Stanford, en California, según informó Yahoo News. Allí señaló que, si bien Google sumó a destacados perfiles académicos a lo largo de su historia, también apostó por talentos que no cuentan con licenciaturas. Según explicó, se trata de personas que aprendieron por cuenta propia y desarrollaron capacidades fuera de los caminos tradicionales. Para el cofundador de Google, ese tipo de perfiles resolvió problemas complejos sin necesidad de un recorrido universitario formal.
“Si bien hemos contratado a muchas estrellas académicas, también hemos contratado a muchísima gente sin licenciatura”, dijo Brin según Yahoo News. “Simplemente se las arreglan solos en algún rincón extraño”.

Los datos respaldan ese giro. De acuerdo con cifras del Burning Glass Institute, en 2017 el 93% de las ofertas laborales de Google incluía la exigencia de un título universitario. Para 2022, ese porcentaje cayó al 77%. La tendencia no se limita a la empresa del buscador. Otras compañías líderes del sector tecnológico, como Microsoft, Apple y Cisco, también redujeron o eliminaron la obligatoriedad de contar con un diploma para acceder a determinados puestos.
La discusión llegó incluso al sistema financiero. En 2024, el CEO de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, expresó una postura similar al destacar que muchas personas poseen habilidades muy desarrolladas que no aparecen reflejadas en un currículum tradicional. Según Dimon, los filtros académicos dejaron fuera a talentos valiosos durante años.
Preocupación para el mundo académico
Este cambio genera inquietud, sobre todo entre quienes invirtieron tiempo y grandes sumas de dinero en una carrera universitaria. La expansión de herramientas de inteligencia artificial profundiza esa preocupación, ya que estas tecnologías realizan tareas que antes requerían formación especializada. En ese contexto, algunos graduados se preguntan si el esfuerzo realizado valió la pena frente a un mercado que prioriza resultados concretos por encima de credenciales formales.

Según Yahoo News, desde el mundo empresarial, varios referentes reconocen que las exigencias académicas funcionaron como una barrera innecesaria. Michael Bush, CEO de Great Place to Work, sostuvo que muchas organizaciones entendieron que perdieron talento al imponer requisitos de títulos universitarios sin relación directa con las tareas del puesto.
Para quienes ingresan al mercado laboral sin una formación tradicional, la ventaja está en desarrollar habilidades concretas y demostrables. Cursos en línea, certificaciones técnicas y proyectos personales aparecen como vías cada vez más valoradas, según Yahoo News.

Brin, por su parte, dejó un consejo para los estudiantes que ya cursan una carrera: elegir áreas que despierten interés genuino, sin basar las decisiones en el temor a que la inteligencia artificial reemplace determinados trabajos. Según explicó, su propio camino en la informática respondió a la curiosidad y no a un cálculo sobre el futuro laboral.
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