El caso Julián Alvarez: Atlético de Madrid le respondió al Barcelona con entradas para Bad Bunny y una bolsa de pipas por sus estrellas

Mientras en España -y obviamente en Argentina- crecía el rumor de una supuesta oferta del Barcelona por Julián Alvarez, en Atlético de Madrid eligieron responder con ironía, sarcasmo y una dosis de redes sociales que rápidamente se volvió viral. El club rojiblanco negó haber recibido una propuesta formal por el delantero argentino y, cansado de las versiones que circulan desde hace meses, contraatacó con una parodia pública: falsas ofertas “miserables” por las figuras del Barça Lamine Yamal, Pedri y Raphinha.

La secuencia comenzó cuando distintos medios españoles aseguraron que el club catalán tenía previsto avanzar por el ex delantero de River tras una reunión entre Deco, director deportivo blaugrana, y Fernando Hidalgo, representante del campeón del mundo argentino. Pero desde el Atlético fueron tajantes: “No está en venta”. Y más aún: calificaron toda la situación como “otra mentira más”.

El enojo venía acumulándose desde hacía tiempo. En el entorno del club madrileño consideran que desde Barcelona se alimentó durante meses una campaña mediática alrededor de Julián, pese a que el atacante tiene contrato hasta 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros. Por eso, la respuesta no quedó solamente en comunicados off the record: el Atlético decidió convertir la bronca en un show digital.

Desde la cuenta oficial del club en X apareció primero un mensaje enigmático: “En unos minutos publicaremos un comunicado sobre un asunto relevante que está generando numerosas desinformaciones”.

Y luego llegó el golpe irónico. Con una imagen generada por inteligencia artificial de Lamine Yamal vestido con la camiseta rojiblanca, el Atlético anunció una supuesta oferta al Barça: “Cuatro entradas para el concierto de mañana de Bad Bunny, una suscripción anual al diario ABC y una bolsa de pipas”.

Lamine Yamal. La irrisoria oferta de Atlético de Madrid.

La publicación explotó en redes sociales y abrió una nueva escala en la guerra entre ambos clubes. El detalle de las entradas para Bad Bunny no fue casual: en los últimos días varios futbolistas del Barcelona, entre ellos Lamine Yamal, habían sido vistos en el recital del cantante puertorriqueño en Barcelona.

Pero el Atlético no frenó ahí. Poco después llegó otra “propuesta” ficticia por Pedri: como ya no quedaban tickets para el show del sábado, el club “mejoraba” la oferta con seis entradas para el concierto del domingo.

Pedri. La irrisoria oferta de Atlético de Madrid.

Y el remate apareció con Raphinha: una cesión por una temporada “a cambio de Tom Ford y Smith”, dos personajes ficticios, “sin opción de compra”.

Raphinha. La irrisoria oferta de Atlético de Madrid.

Lejos de ser simples chistes, las publicaciones fueron interpretadas en España como una respuesta directa a lo que el Atlético considera una operación para desestabilizar a una de las figuras del equipo de Diego Simeone. De hecho, el club dejó en claro que exculpa a Julián de toda la situación y destacó “su actitud intachable y profesional” desde su llegada a Madrid.

Y el club lo dejó en claro en el último envío de esa serie de tuits: “No, el Atlético de Madrid nunca haría algo así. Sin embargo, en los últimos meses venimos sufriendo una campaña de acoso y derribo sobre uno de nuestros jugadores. Filtraciones interesadas, ‘fake news’, faltas continuas de respeto, la versión culé de la maquinaria inventando historietas, llamadas antes de enfrentamientos directos… Pero claro, a nosotros tampoco se nos ocurriría tener a sueldo al vicepresidente de los árbitros o recurrir a favores políticos para inscribir a jugadores. RESPETO y VALORES”.

En el medio de esa tensión, Julián sigue siendo una pieza central del proyecto colchonero. El cordobés llegó en 2024 y desde entonces acumula 49 goles en 106 partidos. Campeón del mundo con Argentina en Qatar 2022, el delantero de Calchín atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y el Atlético no quiere ni escuchar hablar de una salida.

Por eso, mientras en Barcelona fantasean con verlo vestido de blaugrana, en Madrid respondieron con sarcasmo. Y dejaron un mensaje claro: para sacar a la Araña, no alcanzan ni los millones… ni las entradas para Bad Bunny.

fuente: CLARIN

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