
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) presentó este lunes sus objetivos y lineamientos de política para 2026, con una hoja de ruta centrada en tres ejes principales: profundizar el proceso de desinflación, sostener la estabilidad financiera y fortalecer de manera gradual las reservas internacionales. El plan fue difundido a través de un documento oficial que detalla las prioridades monetarias, cambiarias y financieras del organismo.
Según el texto, el objetivo central será “mantener el equilibrio monetario doméstico consistente con una reducción sostenida de la inflación y mostrar progreso adicional en el equilibrio externo”, con énfasis en la acumulación de reservas y el saneamiento del balance del Banco Central. En ese marco, la autoridad monetaria destacó el cambio de escenario macroeconómico respecto de años previos, al señalar el paso de un régimen con alta inflación y restricciones financieras hacia un contexto de mayor orden fiscal, apertura comercial y normalización gradual del sistema financiero.
Política monetaria: sesgo contractivo y control de agregados
En materia monetaria, el BCRA anticipó que mantendrá un sesgo contractivo mientras la inflación local se ubique por encima de la inflación internacional. La estrategia seguirá basada en el monitoreo permanente de los agregados monetarios, con una expansión de la oferta de dinero alineada a la recuperación de la demanda monetaria prevista en el Programa Monetario 2026.

Además, el Central confirmó la reanudación del Informe Trimestral de Política Monetaria, una señal orientada a reforzar la previsibilidad y la transparencia de sus decisiones.
Dólar y mercado cambiario: flotación entre bandas
Respecto del dólar, el BCRA ratificó la continuidad del régimen de flotación entre bandas. A partir de esta semana, los límites superior e inferior del esquema se ajustarán mensualmente de acuerdo con el último dato de inflación informado por el Indec, lo que busca dar mayor coherencia entre la dinámica de precios y el tipo de cambio.
El organismo también dejó abierta la posibilidad de avanzar en una mayor flexibilización cambiaria. En la medida en que se consolide el equilibrio externo y el Tesoro recupere un acceso fluido a los mercados internacionales, el Central evaluará levantar restricciones sobre el pago de dividendos y deudas comerciales acumuladas antes de 2025.
Crédito, pagos y sistema financiero
El documento subraya que el crédito al sector privado mostró un desempeño positivo durante 2025 y que en 2026 continuará la expansión de la intermediación financiera, dado el amplio margen de crecimiento que aún presenta el sistema. En paralelo, el BCRA avanzará en la normalización de los encajes bancarios y en la actualización de políticas macroprudenciales y microprudenciales.
En el plano de los medios de pago, el plan incluye consolidar las innovaciones ya implementadas y desarrollar nuevos mecanismos electrónicos, con foco en la seguridad, la interoperabilidad y la reducción del fraude en los pagos instantáneos. También se impulsará el uso de instrumentos como el plazo fijo electrónico, el cheque digital y la factura de crédito electrónica, además de continuar con la implementación del Sistema de Finanzas Abiertas.
Con estos lineamientos, el Banco Central busca consolidar un marco de mayor estabilidad macroeconómica de cara a 2026, en un contexto de transición hacia una economía con menor inflación, reglas cambiarias más previsibles y un sistema financiero en expansión.

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