
En Florida, la naturaleza sorprende a cada paso. Iguanas que caen desplomadas de los árboles, pitones de varios metros que reptan por los pantanos del estado, tornados que azotan localidades y una fauna silvestre que reclama sus hábitats. Los habitantes del estado gobernado por Ron DeSantis no se inmutan, pero para el resto del pais, los episodios impresionan.
En un último episodio, en un entorno húmedo del norte del estado, un vecino advirtió que una egret había estado parada en el mismo lugar todo el día, completamente inmóvil, como si hubiera tragado algo peligroso. Alarmado, el hombre decidió contactar a WILD Florida Rescue, una organización dedicada al rescate de fauna silvestre.
Cuando los rescatistas analizaron las imágenes que mandó el hombre, no detectaron señales evidentes de enfermedad. Al contrario: parecía improbable que el ave estuviese enferma. Esto generó una hipótesis más inusual: tal vez lo que había en su garganta no era un objeto muerto, sino un ser vivo intentado escapar.
Esa conjetura resultó ser certera. Minutos después, un reptil emergió lentamente de la boca del ave: de acuerdo con la publicación del perfil de Facebook de la agencia conservacionista, se trataba de una pequeña serpiente de jardín. El ave seguía de pie, atónita, mientras el reptil se deslizaba y escapaba con vida. Luego de un esfuerzo conjunto, el observador logró capturar a la serpiente y separarla del pájaro.
Sorprendentemente, el ave -aunque visiblemente incómoda- retomó su rutina con normalidad. Caminó, movió sus alas y se alejó sin aparentes daños. Para quienes vieron la escena, lo que parecía un rescate dramático se transformó en un acto de supervivencia natural.

¿Qué pasó realmente?
Según WILD Florida Rescue, el pájaro había atrapado a la serpiente con intención de comérsela. Pero algo salió mal: la serpiente escapó antes de ser engullida y logró salir por la garganta. El ave, inmóvil todo el día, probablemente quedó aturdida por el esfuerzo.
Este tipo de situaciones -aunque raras- no son inéditas: en la naturaleza, predadores como las egret se alimentan de reptiles o anfibios. A veces, sin embargo, la presa se revuelve con tanta fuerza que termina escapando de forma sorprendente. Cuando sucede, el ave queda desorientada, lo que puede explicar su aparente parálisis durante horas.
Las imágenes difundidas por WILD Florida Rescue y los testigos muestran con claridad el momento en que la serpiente se desliza desde el interior del ave, envolviendo su cuello y pico. Afortunadamente, ni la serpiente ni la egret sufrieron daños graves. Más tarde, la serpiente fue capturada -sin especificarse cómo- y el ave recobró su libertad.
El episodio es un testimonio de cuán imprevisible puede ser la vida silvestre: una simple jornada de observación se transformó en una escena digna de documentales.
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