
Aunque se ha cansado de repetir que la Inteligencia Artificial (IA) es “fantástica y no encierra ningún peligro”, el presidente Donald Trump nombró formalmente este domingo al jefe de inteligencia nacional, Jay Clayton, a cargo d eun grupo de trabajo de la Casa Blanca que se abocará a seguir de cerca esos avances en inteligencia artificial, sobre los que los propios investigadores y especialistas vienen realizando preocupantes advertencias, al punto que hay quienes se animan a vaticinar que el tema no se controla “puede terminar con la raza humana”.
La Fuerza de Superinteligencia, dirigida por Clayton, tiene “la misión de coordinar el esfuerzo del gobierno federal para garantizar que Estados Unidos siga liderando al mundo en superinteligencia, que muchos dicen es más grande que la Revolución Industrial y que internet, y protegerá los intereses y mejorará la vida de todos los estadounidenses”, dijo Trump en una publicación en su red Truth Social.
Dario Amodei es el CEO de Anthropic que desorienta a Wall Street y a Trump
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Trump decidió a finales de septiembre rebautizar la IA como “superinteligencia” y firmó un decreto para que todos los servicios del gobierno utilicen ese término. Este domingo anunció en su red Truth Social el nombramiento de Clayton, indicando que buscará “que Estados Unidos siga liderando el mundo de la Superinteligencia”:

El grupo dirigido por Clayton “coordinará las relaciones del gobierno con los consumidores, las grandes empresas, las organizaciones religiosas, los operadores de infraestructuras clave y las empresas de superinteligencia”, explicó Trump.
“Hacer frente a las advertencias…”
Según un documento oficial al que tuvo acceso The Wall Street Journal, Clayton y su equipo tienen la función de presentar propuestas “para hacer frente a las amenazas que la IA supone para nuestra sociedad”.
El grupo tendrá que llevar a cabo estas tareas “evitando al mismo tiempo el exceso de regulación” que penaliza la innovación y la competencia. El grupo de trabajo dejará en manos de la propia industria la mayor parte de la gestión de los riesgos de la IA, según han advertido algunos responsables al Wall Street Journal, al tiempo que colaborará con las empresas del sector.
El martes, tras una reunión en la Casa Blanca, los principales directivos del sector de la IA asumieron una serie de compromisos en este ámbito, como contratar supervisores independientes y realizar controles internos más exhaustivos.
AFP/HB
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