Donald Trump finalmente habló con Nicolás Maduro y evaluaron una posible reunión entre ambos

En un movimiento significativo en la tensa relación entre Estados Unidos y Venezuela, el presidente Donald Trump habló por teléfono la semana pasada con Nicolas Maduro y hablaron sobre una posible reunión entre ellos, reveló este viernes The New York Times, aunque la Casa Blanca sigue amenazando con acciones militares en territorio venezolano.

Las conversaciones directas entre Trump y Maduro podrían ser indicio de que hay una negociación para que el autócrata venezolano logre una vía de escape para abandonar el poder y sería una típica maniobra del republicano: presionar al máximo (en este caso con la amenaza militar), para luego negociar cara a cara desde una posición de fuerza. Pero también podría ser una señal de que Trump quiere poner fin a una ofensiva que la mayoría de sus seguidores desaprueba.

La llamada, que incluyó al secretario de Estado Marco Rubio, se produjo días antes de que entrara en vigor la designación por parte del Departamento de Estado de Maduro y el Cartel de los Soles como una organización terrorista extranjera, dijo el Times.

Según informaron al diario neoyorquino personas que estuvieron al tanto de esa comunicación y que no están autorizadas a hablar públicamente sobre el tema, la conversación incluyó una discusión sobre un posible encuentro entre ambos hombres en Estados Unidos. Sin embargo, aseguraron, no hay hasta ahora planes concretos para ese encuentro.

Mientras tanto, Estados Unidos sigue presionando al régimen venezolano con un inmenso operativo militar en el Caribe, que incluye el portaviones USS Gerald Ford, el más grande y moderno del mundo, más destructores, cazas, bombarderos, submarinos y misiles, junto con un despliegue de cerca de 15.000 militares en la zona.

El gobierno de Trump asegura que su objetivo es disuadir el contrabando de drogas, pero también han dejado claro que quieren que Maduro sea destituido del poder, posiblemente por la fuerza.

Ofertas del régimen

The New York Times informó en octubre que Maduro había ofrecido a Estados Unidos una participación significativa en los yacimientos petrolíferos del país, junto con una serie de otras oportunidades para empresas estadounidenses, en un esfuerzo por calmar las tensiones. Pero Maduro intentó mantenerse en el poder, y los funcionarios estadounidenses interrumpieron esas conversaciones a principios del mes pasado.

Una portavoz de la Casa Blanca declinó comentar sobre una llamada entre Trump y Maduro, mientras que el gobierno venezolano tampoco dijo nada oficialmente, aunque dos personas cercanas al gobierno venezolano confirmaron al Times que se había producido una llamada directa entre los dos líderes.

Días atrás, el sitio Axios había revelado que Trump pensaba hablar con Maduro. Imaginando una posible comunicación, funcionarios dijeron que habían consultado a expertos: “Los diplomáticos nos dicen que Maduro va a decir: ‘Confía en mí. Tendré nuevas elecciones dentro de tres años. Puedes venir y tomar todo el petróleo. Dejo de enviarlo a Rusia.’ Ha dicho muchas cosas así a lo largo de muchos años y nunca cumple sus promesas. Así que los diplomáticos nos dicen que deberíamos sospechar de sus palabras.”

El presidente norteamericano, Donald Trump AP El presidente norteamericano, Donald Trump AP

No está claro cuál será el resultado de la llamada. Mientras tanto, Trump sigue presionando con ataques con misiles contra barcos venezolanos que, según funcionarios estadounidenses, traficaban drogas. Pero, además, maneja más opciones, que podrían incluir el ataque contra objetivos del narcotráfico en territorio venezolano como pistas de aterrizaje, puertos, carreteras o instalaciones vitales para la distribución de droga.

La noche de Acción de Gracias, Trump visitó a militares para agradecer sus servicios al país y dijo que los esfuerzos para detener a los narcotraficantes pasarían a operaciones terrestres. “La tierra es más fácil, pero eso va a empezar muy pronto”, dijo Trump a los periodistas en Mar-a-Lago.

Con todo el despliegue en el Caribe, Trump evalúa con cuidado qué opción tomar en Venezuela. Por un lado, le gustaría anotarse un triunfo militar como fue con su operación quirúrgica contra instalaciones nucleares en Irán, donde no murió ningún soldado estadounidense y así desviar un poco la atención de los problemas económicos internos que perciben los estadounidenses y el caso Epstein.

Los votantes, en contra

Pero por otro, el jefe de la Casa Blanca enfrenta fuertes presiones internas de su electorado que no quiere que el país se vea envuelto en conflictos lejanos. Por eso habría un enfoque más “dialoguista” de Trump.

El presidente cuenta hoy con sus peores índices de popularidad desde que llegó al gobierno (un 38% dice que apoya su gestión, según Reuters/Ipsos) y enfrenta críticas de sus bases trumpistas por su política económica, mientras miembros de su propio partido se distancian. En su campaña electoral que tuvo el lema “America first”, Trump prometió que no se metería en más conflictos externos.

El gigantesco portaviones norteamericano despacho al Caribe EFE/ El gigantesco portaviones norteamericano despacho al Caribe EFE/

Una ofensiva militar dentro de Venezuela podría traerle un dolor de cabeza. De hecho, un 70 % de los estadounidenses se opone a una potencial intervención militar en ese país según una encuesta de CBS. Y un 76 % considera que el gobierno del Trump todavía no ha explicado claramente su posición y objetivos en la región. Además, tres de cada cuatro estadounidenses creen que el mandatario necesitaría aprobación del Congreso antes de intervenir, una exigencia que comparte más de la mitad de los propios republicanos.

Solo el 13 % de los encuestados considera a Venezuela una “amenaza mayor” para la seguridad de la nación, con un 48 % que la califica como “amenaza menor” y un 39 % para el que no representa amenaza alguna.

fuente: CLARIN

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