
El periodista independiente Don Lemon aseguró que fue detenido en medio de un operativo que calificó como excesivo. Según relató, cerca de una docena de agentes federales se presentó en su hotel de Los Ángeles para arrestarlo, a pesar de que su abogado ya había informado a las autoridades que él se entregaría voluntariamente.
Lemon contó los detalles el lunes por la noche en “Jimmy Kimmel Live!”, donde el conductor lo presentó como alguien “arrestado por cometer periodismo”. La detención se vincula con cargos federales de derechos civiles por su cobertura de una protesta contra la inmigración que interrumpió un servicio religioso en Minnesota.
“Estaba caminando hacia la habitación y presioné el botón del ascensor, y de repente sentí que me empujaban y que la gente intentaba agarrarme y esposarme”, dijo Lemon en el programa. Según su testimonio, al preguntar quiénes eran, los agentes se identificaron, pero cuando pidió ver una orden judicial le respondieron que no la tenían. Luego, los agentes contactaron a un funcionario del FBI para que se acercara desde el exterior y le mostrara la orden en un celular.
El abogado de Lemon adelantó que el periodista planea declararse inocente. Tras recuperar la libertad por orden judicial, Lemon habló ante la prensa y lanzó una frase con tono de advertencia: “No me callarán”.
Don Lemon tells Jimmy Kimmel he offered to self-report/turn himself into the DOJ, but heard nothing.
Instead, they came for him at a Grammys Week event. pic.twitter.com/DYrmatTuNI
— LateNighter (@latenightercom) February 3, 2026
¿Cuál fue el motivo de la detención?
La acusación surgió en Minnesota. Un gran jurado imputó a Lemon, a otra periodista independiente, Georgia Fort, y a otras personas por cargos de conspiración e interferencia con los derechos de la Primera Enmienda de los fieles. Los hechos se vinculan con la protesta del 18 de enero en la Iglesia de las Ciudades, en St. Paul. Allí, un funcionario del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se desempeña como pastor.
Fort también describió un arresto traumático. En una entrevista con Rachel Maddow en MS NOW, dijo que casi dos docenas de agentes fueron a su casa y que el episodio afectó a su familia. Fort tiene tres hijas y sostuvo que una de ellas, de ocho años, se despertó durante el operativo y quedó paralizada por el miedo. “Estaba tan aterrorizada que se quedó en la cama llorando”, relató. Desde entonces, afirmó, sus hijas temen quedarse solas y les cuesta sostener sus rutinas.
“Atacar a la prensa no es simplemente atacar a los periodistas”, dijo. “Es atacar el derecho del público a saber”.

Durante la detención no le dejaron comunicarse con su familia y abogado
Lemon, que fue despedido de CNN en 2023 tras una carrera marcada por controversias, rechazó haber participado como manifestante. Aseguró que no tenía relación con el grupo que interrumpió el servicio religioso. “Fui allí para ser periodista. Fui a documentar y registrar lo que sucedía”, explicó.
En su relato ante Kimmel, también cuestionó el trato durante el arresto. Dijo que no le permitieron hacer una llamada y que recién podría hablar con su abogado al día siguiente. Intentó usar Siri en su Apple Watch para comunicarse con su esposo y su defensa, pero ninguno contestó.

Lemon describió que un brazalete de diamantes se enganchaba constantemente con las esposas. Los agentes se lo retiraron y aceptaron llevar el brazalete a su esposo en la habitación del hotel. “Así fue como mi esposo se enteró”, afirmó.
Según Lemon, lo mantuvieron en una sala de detención del tribunal federal desde la medianoche hasta la 1 de la tarde del día siguiente.
Con información de AP.
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