El mercado local volvió a operar este lunes con la atención dividida entre las reacciones a nivel global luego del ataque de Estados Unidos a Venezuela, la implementación del nuevo esquema de bandas cambiarias y las alternativas que use el Gobierno para pagar el primer vencimiento de deuda del año, previsto para este viernes, de US$ 4.200 millones.
En el frente cambiario, el dólar abrió a $1.495 en el Banco Nación, el mismo nivel que había cerrado el viernes, cuando había subido $15 para tocar un máximo en los últimos 60 días. Aunque había expectativa por la aparición del BCRA en el MULC para comprar dólares, el organismo se mantuvo al margen. Sin embargo, operadores detectaron que el Tesoro mantuvo su estrategia en sentido contrario: habría vendido cerca de US$ 200 millones para mantener el precio lejos del techo de la banda, previsto para este lunes en los $1.532,69.
Las reservas arrancaron el año en US$ 43.099 millones, una mejora de US$ 1.934 millones contra el último día hábil del 2025. La mejora se explica en parte por el regreso de los encajes bancarios que por cuestiones estacionales habían bajado en el cierre del mes.
El Central apunta a, como mínimo, juntar US$ 10.000 millones este año. Para eso, se comprometió a participar con operaciones de compra por hasta el 5% del volumen operado en el MULC. El objetivo luce alcanzable, aunque en la City advierten que en el contexto actual está atado a la disponibilidad de dólares. “Enero es tradicionalmente un mes estacionalmente débil para las exportaciones, y creemos que durante el mes habrá cierta presión adicional sobre el tipo de cambio, aunque marginal”, advirtieron en Max Capital.
El mercado de deuda se mueve con cautela: los bonos argentinos presentan resultados mixtos y el riesgo país sube 1,8% para tocar los 563 puntos. Esta semana el Gobierno debe afrontar un test clave: el pago de un vencimiento de deuda por US$ 4.200 millones con bonistas internacionales. Aunque el equipo económico dio señales de un repo con bancos del exterior, estas negociaciones aún no se formalizaron en un anuncio, por lo que en el mercado prevalece cierta ansiedad por conocer cómo se hará el primer gran pago del año.
“Para cubrir el faltante de lo que hoy el Tesoro tiene en cuenta del BCRA y lo que podría agregarse de la privatización de represas, se habla de un repo de unos US$ 2.000 millones. Para este, importaría no solo la tasa, también quienes aportan los fondos”, explicaron en Aurum Valores, a la vez que alertaron: “Podría no ser una buena señal que los dólares sean por fondeo doméstico porque podría implicar que las instituciones internacionales aún no estarían lo suficientemente convencidas del esquema cambiario”.
SN