Discurso de asunción como rectora de la UNCuyo creado por “inteligencia humana”

 Sra. Cont. Esther Snchez, Rectora mandato cumplido de la UN Cuyo, Sr. Lic. Gabriel Fidel, Vicerrector mandato cumplido de la UN Cuyo. Autoridades de gobierno nacional, provincial, municipal, consular. Autoridades universitarias. Autoridades universitarias mandato cumplido. Docentes, cientficos, artistas, profesionales, tecnlogos, tcnicos, personal de apoyo acadmico y de servicios, estudiantes, graduados, amigas de la vida y muy especialmente familiares. Mis hijas, Mara Emilia y Mara Agustina, Mis hijos Oscar y Juan. Mis nietos Benjamn, Nino y Arlo.

Quizs es infrecuente que un discurso comience con una advertencia, pero en los tiempos que corren bien vale expresarles que estas palabras y sentimientos que voy a compartir fueron creadas con la “inteligencia humana” y no con la “inteligencia artificial”.

La Historia de la Universidad Nacional de Cuyo es una, facultades, institutos y colegios expresan la idea de lo que es nuestra Universidad, expresan su sntesis y funcionan siempre unos con relacin con los otros y todos en relacin con la institucin. Somos un tejido de constituyentes heterogneos inseparablemente asociados y existen muchas posibles miradas desde las cuales contemplar esa diversidad en la unidad. Se trata de aprehender la realidad universitaria como una construccin histrica de actores individuales y colectivos, construcciones que no siempre responden a la voluntad clara y al control de estos mismos actores. Frente al determinismo de las estructuras, hay que tener en cuenta, en la explicacin de las prcticas universitarias, a las personas. No hay universidad sin personas y tampoco hay universidad sin la sociedad que la sustente. Y existe siempre un principio de incertidumbre y de tensin entre continuidad y cambio. La historia de la universidad es una historia de tiempos largos, de grandes resistencias, pero a la larga y en definitiva de transformacin, de cambio. Por eso hay que tener en cuenta siempre la importancia de la historicidad, pues la Universidad se construye a partir de lo ya construido en el pasado, las culturas acadmicas del pasado son reproducidas, apropiadas, desplazadas y transformadas en las prcticas y las interacciones de la vida cotidiana de los actores y este trabajo cotidiano sobre la herencia del pasado abre un campo de posibilidades en el futuro. La temporalidad es esencial. Los sujetos han de producir sus prcticas en la urgencia temporal. Tienen que actuar aqu y ahora no es un mero autmata, porque las respuestas han de darse en un determinado contexto.

Y para explicar este contexto, como historiadora apelo a la conciencia histrica para analizar los cambios y las continuidades, los cambios que sucedieron, que suceden en el presente, los que podran ser, los que desearamos que fuesen, los que tememos.

En Argentina, pas de las antinomias ms diversas desde unitarios y federales, catlicos y liberales, radicales y peronistas, peronistas y antiperonistas, izquierdas y derechas, estas antinomias encuentran en la universidad un espacio que las contiene y permite el dilogo respetuoso, tolerante y constructivo. Es la universidad pblica, gratuita, inclusiva y de calidad, atravesada por la preocupacin ecolgica, incorporando la sostenibilidad en la enseanza y la investigacin, promoviendo una ecologa integral que vincula lo ambiental con lo humano y lo social. Y no podemos negar que es orgullo nacional. Podemos definirla desde diversas perspectivas pero todas, todos sabemos que son expresin de un proyecto poltico, econmico, social y cultural, de un modelo de pas.

Si asumimos que la historia argentina oscila entre un modelo de matriz nacional popular y otra (neo) liberal, el sistema universitario no fue ajeno a esta situacin. Desde la primera universidad creada por los jesuitas (1621) en Crdoba, la Universidad de Buenos Aires en 1821 en el marco de un nuevo pensamiento laicista o la de fines del siglo XIX siguiendo con la Reforma Universitaria (1918) del yrigoyenismo, hasta el decreto que estableci la gratuidad de los estudios universitarios en el primer peronismo (1949) la relacin entre universidades y las coyunturas polticas es evidente.

Sera tambin interesante transitar mentalmente por los caminos de afianzamiento y apertura pero tambin por los de aislamiento, y hasta de persecucin, represin y clausura. Llegaramos as a la apertura democrtica del 83 y a la sancin de un “Nunca ms” en la Argentina y a establecer como principio la memoria, la verdad y la justicia. Podramos saltar al menemismo, cuando se sancion la controvertida Ley de Educacin Superior (LES) o la poltica universitaria en las primeras dcadas del siglo XXI con la prioridad en la igualdad de oportunidades y la inclusin social. Y tambin podramos sostener lo que los foros internacionales afirmaban y afirman, que la Educacin superior es un bien pblico y gratuito, es un derecho humano y una obligacin del Estado y que debe desarrollar su funciones sustantivas con inclusin, pertinencia y excelencia.

Y as avanzar hacia un nuevo perodo neoliberal en 2015 y, nuevamente las tentativas de la reduccin del presupuesto universitario y ms an la “cada en la educacin pblica”.

En un abrir y cerrar de ojos vuelven a circular estos, que pueden llamarse “mitos” en torno al sistema universitario pblico que aunque a veces se basan en debilidades reales, el objetivo principal de esta desacreditacin es la reduccin de un presupuesto considerado demasiado oneroso por una mirada meramente economicista. Me refiero al mito de la graduacin, de la injusta gratuidad, de la demanda y de que todo es mejor en los pases centrales. As nos encontramos hoy con la discusin de la Ley de Financiamiento Universitario, con la puerta abierta a una Ley de Libertad Educativa y el deterioro profundo y sostenido del sistema cientfico argentino desde diciembre de 2023. Como lo afirm recientemente Carlos Balseiro “…lo que hace apenas dos aos era un sistema con problemas estructurales pero de pie, hoy exhibe signos de un vaciamiento en todas sus dimensiones: presupuesto, salarios, empleo, infraestructura y proyectos estratgicos”.

Pero estemos alertas porque desde 1983, la universidad pblica argentina responde a la herencia de la Reforma de 1918, vinculada al cogobierno y la autonoma, as como la herencia de la gratuidad, instituida originalmente en 1949. Quizs encontremos estas caractersticas en otros pases pero somos un caso singular en el que se conjugan ambos elementos en el marco de una nacin libre.

En este sentido, pensemos la libertad, esa palabra que hoy un sector del gobierno nacional quiere apropiarse, como un concepto fundamental de la vida humana. Los enfoques de la libertad como no dominacin y la intervencin justa permiten reflexionar sobre las desigualdades y considerar cmo podemos trabajar para eliminarlas y garantizar la autonoma y la capacidad de eleccin de todos los individuos.

Hay muchos motivos para sentirse orgulloso de nuestra educacin pblica y para evitar que, nuevamente la educacin, la ciencia y la universidad estn en disputa porque ante todo la pelea en defensa de la educacin pblica y la ciencia pblica es una lucha por el sentido que en estos aos nos permiti conquistar la afirmacin de este derecho en el marco de una repblica libre y soberana.

Es que estamos en un contexto en el que se trata de frenar la incidencia transformadora de la educacin, la ciencia abierta y la tecnologa en la sociedad, lo que explica los ataques constantes a las IES y la apuesta por la privatizacin, nuestras sociedades no comprenden el papel estratgico de la educacin superior y de la ciencia, la tecnologa y la innovacin. Por eso necesitamos resignificar la educacin superior en nuestra sociedad, incluso en la gobernanza de las instituciones, en tanto que implicacin dinmica y efectiva en beneficio de la justicia, la paz, la solidaridad o la libertad.

La Universidad Nacional de Cuyo cuenta con un cuerpo de artistas, docentes, cientficos, profesionales, tecnlogos y tcnicos altamente calificados y comprometidos con la formacin de nuestros /as estudiantes y con la capacitacin actualizada de nuestros/as graduados, siempre en relacin directa con el personal de apoyo acadmico y de servicio en la cotidianeidad de nuestras funciones y a ellos un especial reconocimiento por su constante capacitacin para acompaar los procesos administrativos y de servicio indispensables para la gobernanza de nuestra institucin.

La Universidad ha sido a lo largo de su historia, un actor central en el desarrollo de la provincia. No solo por la formacin de profesionales que hoy sostienen la vida productiva, social e institucional de Mendoza, sino por su capacidad de aportar conocimiento riguroso en los momentos en que la provincia ms lo necesit. As ocurri con la Ley 8051 de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo, cuyo anteproyecto se construy con la coordinacin del sector cientfico-tecnolgico que integra nuestra Universidad. Esa experiencia nos marca un camino: recuperar la voz de la Universidad en las grandes discusiones estratgicas de la provincia y del pas. Y ese conocimiento debe tambin traducirse en valor econmico concreto: nuestra gestin impulsar la transferencia tecnolgica, la vinculacin con el sector productivo y la innovacin como motor de desarrollo, para que lo que se investiga en nuestras aulas y laboratorios se convierta en empleo, en empresas y riqueza para Mendoza. Necesitamos contar con recursos suficientes y estables, ms apoyo a la formacin de cuadros y a su insercin en los sistemas de produccin. Necesitamos a nuestros graduados no desde una participacin simblica, sino en condiciones concretas de participacin y trabajo para facilitar la transferencia de conocimiento para la promocin de la innovacin e impedir la fuga de cerebros de lo contrario puede comprometerse nuestra soberana en la sociedad del conocimiento y se agravara nuestra dependencia, como lo ha demostrado la pandemia, ese flagelo mundial del que ya la sociedad olvid, aunque sus secuelas todava de sienten.

Esta vocacin de aportar debe proyectarse tambin ms all de nuestras fronteras provinciales y nacionales. Nos referimos a la necesaria integracin local, nacional, latinoamericana y caribea e internacional. Necesitamos una poltica universitaria activa que fortalezca la movilidad acadmica, la investigacin conjunta y sobre todo la cooperacin regional. Nuestra regin nos necesita integrados, y la UN Cuyo tiene la responsabilidad y la tradicin para liderar ese camino como posgrados conjuntos, movilidad de docentes, directivos, estudiantes y personal tcnico y administrativo, redes de investigacin, publicaciones de impacto regional como educacin superior y sociedad y otras..

Concebimos la educacin de nuestro tiempo como un proceso profundamente atravesado por las tecnologas digitales. En relacin con esto, la Encclica Magnfica Humanidad del Papa Len XIV sostiene que “el desarrollo humano integral es el horizonte en el cual se han de leer las transformaciones de nuestro tiempo, incluidas las de la revolucin digital. Las innovaciones tecnolgicas – incluida la inteligencia artificial – no son neutrales, pueden aumentar la participacin y la justicia, o ampliar las desigualdades, el control y la exclusin”

En este sentido nuestro compromiso central es impulsar el desarrollo de competencias y habilidades clave, alineadas con las transformaciones reales del mbito laboral, para asegurar que nuestros futuros profesionales egresen preparados para liderar los entornos complejos y cambiantes que hoy los demandan, por eso la Educacin Digital la proponemos como una accin estratgica para acompaar, fortalecer y potenciar el futuro de la enseanza y el aprendizaje en nuestra universidad Sin embargo, sabemos que en el contexto actual no se trata simplemente de incorporar tecnologa por la tecnologa misma. Digitalizar no es solo sumar pantallas. Nos interesa una formacin integral que preserve la solidez conceptual, el rigor acadmico, la autonoma intelectual y la responsabilidad tica. Aspiramos a formar y acompaar a un estudiante activo: un estudiante que decide, que valida la informacin de manera crtica y que autogestiona su propio proceso de aprendizaje.

Para hacer posible este horizonte, la formacin docente es nuestro pilar fundamental. Creemos firmemente que la capacitacin en competencias digitales avanzadas, la alfabetizacin en Inteligencia Artificial y la adopcin de nuevas estrategias de evaluacin son requisitos indispensables de perfeccionamiento continuo.

Hace aos nuestra Universidad cre y desarroll diversas normas y programas que plantean la necesidad de un nuevo rol para el docente, as como para el estudiante. Y precisamente nuestra razn de existir como Universidad son nuestros, nuestras estudiantes quienes deben asumir su proceso de aprendizaje para desarrollar su creatividad, espritu crtico, liderazgo, accin y capacidad de enfrentar problemas e incertidumbres. Esto lo lograremos cuando comprendamos que se aprende a aprender y a desaprender para aprender a lo largo de la vida. En ese proceso, el docente acompaa, es un mapa de ruta, para apoyar el estudiante no solamente en lo que a la especificidad de la disciplina requiera, tambin con el afianzamiento de las prcticas sociales educativas que fortalecen los vnculos territoriales, promueven la articulacin con organizaciones sociales, instituciones pblicas, comunidades y actores productivos para contribuir, como ya lo mencion al desarrollo local y la transformacin social.

Este es nuestro desafo en el proceso formativo: acompaar a nuestros/as estudiantes en la toma de decisiones para que tracen sus propias metas, puedan vivirlas y hacerlas realidad, escogiendo sus propios medios, sealando sus propios caminos. Su dignidad humana est cuando se gobierna y no son gobernados, cuando escogen, cuando deciden, no cuando deciden por ellos.

Queremos ir un paso ms all: buscamos que cada una de estas instancias de formacin se acompae de una prctica sistemtica de evaluacin de impacto. Queremos trascender los meros indicadores de eficiencia cuantitativa para medir aquello que realmente importa: la profundidad del aprendizaje, la equidad en las trayectorias acadmicas y la evolucin efectiva de las competencias en nuestros estudiantes.

En consonancia con el marco normativo nacional vigente, proponemos una revisin madura de los conceptos de educacin a distancia y presencial, donde la integracin intencionada de actividades sincrnicas y asincrnicas enriquece la experiencia pedaggica y ampla las posibilidades de acceso. En este sentido quiero expresar que considero apocalptica y hasta oportunista de que la Universidad tradicional tiende a desaparecer. Y la pregunta es …podemos pensar que nuestra Universidad que naci en 1939 como un enclave humanista de excelencia puede atreverse a dejar de ser lo que es…lugar de convivencia fsica y espacial, de escucha y aprendizaje de dilogo, de tolerancia y de valores esenciales para la sobrevivencia de la humanidad… podemos atrevernos a pensar a desplazar la experiencia de la universidad del lugar central en nuestra sociedad y ser ocupada por otras instituciones, partidos polticos, corporaciones nacionales o multinacionales?. Cul es la diferencia con ellos?, que en nuestra Universidad, a partir de la integralidad de sus funciones sustantivas (docencia, investigacin, extensin crtica, bienestar y vinculacin) formamos personas, fortalecemos valores y producimos conocimiento que son esenciales en un proceso de humanizacin indispensable en la batalla en contra de la miseria econmica y cultural. Por eso debe pensarse permanentemente, renovar y resignificar su misin y visin, hay que avanzar siempre, aunque a veces los cambios se den ms lentamente de lo que necesitamos.

Queremos tambin un proceso educativo, transformador y de dilogo horizontal de saberes entre el conocimiento acadmico y el saber popular de la comunidad. Es necesario profundizar y desarrollar, el acceso y el intercambio del conocimiento, el arte y la recreacin, integrando las capacidades acadmicas y creativas de la UNCuyo para fortalecer el tejido social y el desarrollo humano en Mendoza.

Queremos un dilogo fecundo con las organizaciones sindicales libres y democrticas que, como instrumentos para la defensa de los trabajadores y trabajadoras de la comunidad, acompaan las trayectorias de docentes y no docentes.

No puedo concluir este, mi primera exposicin a la comunidad universitaria sin destacar el aporte de las mujeres y la perspectiva de gnero que son una fuerza viva que ha transformado y sigue transformando la vida institucional de la Universidad Nacional de Cuyo. La insercin femenina en los espacios de decisin, su impulso para la paridad institucional y su activismo para la creacin e implementacin de protocolos que garantizan mbitos laborales y acadmicos libres de violencias hacia las mujeres son una muestra de este avance. Mujeres y gnero renuevan la excelencia acadmica de nuestra Universidad al incorporar y sostener nuevas formas del quehacer universitario en las prcticas acadmicas y administrativas, al derribar sesgos histricos en la ciencia y abrirlas aulas a nuevos enfoques tericos y prcticos, democratizando la cultura universitaria que construye una comunidad inclusiva y plural, en la que el encuentro, el dilogo y la igualdad de oportunidades se convierten en una prctica cotidiana real, eficiente y transformadora. Mi respeto y acompaamiento a todos los Institutos, centros de estudio, reas, consejos, ctedras y programas, especialmente MUJERES Y UNIVERSIDAD que como mbitos de encuentro, estudio y acogimiento fortalecen a toda la comunidad universitaria. En definitiva es el principio de igualdad de gneros, inclusin y diversidades como principios estructurantes de una institucin ms justa.

Nuestro compromiso al asumir esta gestin tambin est en nuestra Escuela Vera Arenas y nuestros colegios secundarios, Escuela de Agricultura de Gral. Alvear, Colegio Universitario Central, Magisterio, Martn Zapata, Liceo Agrcola y Enolgico y el Departamento de Aplicacin Docente, cada una con su identidad, preexistentes a la misma universidad, todas comprometidas con la formacin de nuestras/os jvenes. Son parte de nuestra Universidad pero sin ciudadana universitaria no tienen el reconocimiento que legtimamente les corresponde como otras muchas dependencias de la Universidad.

Hoy es un da en el que agradezco y celebro.

Creo que el reconocimiento a las personas e instituciones que hicieron posible este momento es el primer paso de la gratitud. Una gratitud que enlaza este presente con mi pasado en la Facultad de Filosofa y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo. Como se habrn dado cuenta no puedo desprenderme de esa dimensin temporal que es constitutiva de la Historia,

Por eso la primera gratitud es en este presente hacia ustedes, lo que est presentes fsicamente y los que lo hacen con la mente, con el corazn porque me dan la palabra y la escuchan. Pero para poder llegar a este momento en el que me ceden la palabra, es necesario que se haya dado tiempo al tiempo. Ese tiempo que es robado a la aceleracin de lo cotidiano, sustrado al tiempo institucional y la mayora de las veces a la propia familia. Por lo tanto, gracias.

Agradezco en primer lugar a mis padres que, desde ese espacio de prctica de la libertad me permitieron volar con la imaginacin y proyectarme como profesora de Historia.

Les aseguro que ese era mi sueo, “ensear”, aunque con el tiempo experiment que no poda ensear sin aprender en el mismo momento. Aprend que poda ensear y acompaar a mis hijos y a mis hijas como a muchas alumnas y alumnos de los colegios secundarios. Esas escuelas que me abrieron su comunidad con un CV que apenas tena tres hojas, me refiero especialmente al Colegio Sagrado Corazn y el Colegio Universitario Central.

Comprend que era posible compartir la enseanza secundaria con la universitaria y aprend lo que significaba ser profesora, no porque antes no lo entendiera, sino porque entend que la palabra profesora es la que profesa pblicamente, la que declara abiertamente su conocimiento pero que es consciente de que no tiene la verdad. “…No es nada fcil, ni resulta cmodo. Significa buscar el centro de uno mismo y desde l salir al encuentro del mundo, mantenerse fiel a uno mismo, aguantar las contradicciones. Todo esto cuesta trabajo y exige nimo” Romano GUARDINI, tica. Lecciones en la Universidad de Mnich, trad. D. Romero y C. Daz, BAC, Madrid 1999, 937 pp., 13 – 20

Ense y aprend en las instituciones, en esas comunidades en las que se ligan el saber con la permanencia, un saber que se transmite, un sistema de pensamiento. Pero aprend tambin a enfatizar el trmino “comunidad” ms que el de institucin. Comunidad es la prctica de vivir en comn, de vivir con otros, de compartir existencias y vidas. Vivir en comunidad produce lo comn, produce lo colectivo que es el prjimo, el otro, la alteridad, la diferencia. Soy miembro de la comunidad universitaria porque existe comunin, reciprocidad, y esta unin se eleva sobre cada una, sobre cada uno de nosotros.

Aprend a gestionar lo comn y lo no-comn. Aprend a gestionar la comunidad universitaria en tres momentos de mi trayectoria, en el Colegio Universitario Central, en la Facultad de Filosofa y Letras y en la Secretara Acadmica del Rectorado. Entend, en cada una de esas instancias que la comunidad no es una masa compacta que hace desaparecer a las personas. Por el contrario aprend que la persona es lo que hace que exista comunidad y que sea una apuesta importante.

Esas personas que todos los das daban un sentido a mi vida universitaria. Y recuerdo a mis estudiantes secundarios y universitarios, A mis colegas docentes del secundario y de la universidad, interpelados permanentemente por el presente y por los saberes. A mis compaeros no docentes en el saludo afectuoso de todos los das y el caminar diario por las diversas instancias administrativas. A los graduados y graduadas que, sin estar presentes en lo cotidiano, su presencia e inquietudes me ayudaban a mirar ms all de los lmites impuestos por la vorgine de lo cotidiano. Son tantas, tantas las personas que debera nombrar…pero cada una, cada uno de los presentes, reconoce en su corazn que les estoy hablando.

. Aprend, en estos 43 aos de ciudadana universitaria que de no reconocer, escuchar, consensuar, integrar las diversas culturas acadmicas se dejaba la puerta abierta para la ambigedad, el conflicto y hasta la desintegracin. La creacin de espacios de libertad y comprensin fueron siempre mi obsesin por esa razn siempre expuse la necesidad de una universidad sin condicionamientos y tambin el derecho que tiene a una resistencia incondicional para reflexionar, replantear, revisar y tambin reafirmar nuestra autonoma y autarqua.

Podra seguir enumerando todo lo que aprend en la comunidad universitaria pero no quiero robarles un minuto ms a cada una de sus preciosas vidas, esa vida que nos sorprende con giros inesperados e inimaginables.

Agradezco a todas, todos los estudiantes que desde la militancia en las distintas agrupaciones estudiantiles hicieron posible este momento de celebracin.

Un ltimo y primer agradecimiento a mis hijos, Mara Emilia, Oscar, Juan y Agustina que acompaaron todos los desafos de mi espritu insatisfecho e inquieto .

Y una ltima reflexin que la tomo de un artculo titulado “La terquedad de los sueos” de Hugo Freyre.

“Hay algo que se nos olvida con demasiada frecuencia en este ritmo frentico, casi elctrico, en el que vivimos: nos han vendido la idea de que los grandes triunfos -esos que salen en las fotos, los que tienen brillo propio- son fruto de un rayo de suerte o de un talento que brota como una fuente inagotable.

Y, aunque no voy a negar que la suerte existe, me atrevo a decir que la mayora de las veces el xito es, sencillamente, una forma de terquedad. Cuando uno mira la vida de cerca, sin el filtro de las redes sociales y sin el apuro de las noticias de ltimo momento, se da cuenta de que no hay magia.

Es la tarea artesanal, a veces silenciosa y otras veces desesperante, de persistir cuando el cuerpo pide cama y la cabeza pide rendirse. Es esa conviccin inquebrantable la que nos mueve. Es la fe. Para quienes creemos, es un combustible sagrado, la confianza en un propsito que nos trasciende y nos da paz.

Y para quienes no comparten esa fe, es una fuerza interna igual de poderosa: esa integridad propia, esa voluntad de hacer lo que est bien y de caminar con la frente alta, sabiendo que el esfuerzo, tarde o temprano, termina encontrando su cauce.

fuente: inteligencia humana””> GOOGLE NEWS

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