
El Día Mundial del Perro Adoptado se celebra cada 23 de septiembre por iniciativa de agrupaciones proteccionistas para visibilizar la problemática del abandono animal y promover la adopción responsable.
En este marco, diversas entidades y organizaciones especializadas hicieron un llamado a la sociedad para reflexionar sobre la importancia de la adopción responsable y el compromiso a largo plazo que demanda incorporar un animal rescatado a la familia.
El panorama en la Argentina presenta un desafío de magnitud: de acuerdo con relevamientos difundidos por el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires, se estima que alrededor de 20 millones de perros viven en situación de calle, una cifra que representa casi la mitad del total de la población canina estimada en el territorio nacional.

La brecha de la adopción de perros callejeros y el compromiso de cuidado
Las estadísticas del sector reflejan una marcada desproporción entre la cantidad de animales sin hogar y las familias dispuestas a acogerlos:
Apenas 1 de cada 10 perros callejeros o rescatados logra encontrar un hogar definitivo, lo que satura de manera constante la capacidad operativa de los refugios y hogares de tránsito.
Especialistas y entidades remarcan que el acto de adoptar no debe responder únicamente a un impulso afectivo momentáneo, sino a una responsabilidad sostenida en el tiempo que garantice un entorno seguro, alimentación adecuada, plan de vacunación completo y atención veterinaria periódica.
Asimismo, se enfatiza la necesidad de colaborar activamente con las organizaciones protectoras, voluntarios y refugios que sostienen diariamente las tareas de rescate, castración y contención animal en todo el país.



