
La investigación por la creación y comercialización de imágenes falsas de alumnas desnudas mediante inteligencia artificial en Lomas de Zamora avanzó en las últimas horas con tres allanamientos en las viviendas de los adolescentes acusados. Mientras los investigadores intentan reconstruir cómo funcionaba la maniobra y hasta dónde llegaron las fotografías, una denuncia similar contra estudiantes de otro colegio bonaerense abrió un nuevo expediente judicial en Ituzaingó. El escándalo continúa.
Los dos casos tienen características similares: alumnos de escuelas secundarias acusados de utilizar fotografías reales de sus compañeras para generar imágenes de contenido sexual con herramientas de IA y, presuntamente, obtener dinero mediante su distribución. Aunque se trata de investigaciones independientes, ambas pusieron bajo la lupa una modalidad de violencia digital que tiene como víctimas a niñas y adolescentes.
En Lomas de Zamora, la causa involucra a cuatro estudiantes de tercer año del Colegio Modelo, señalados por utilizar imágenes de aproximadamente 50 compañeras de distintos cursos, desde primero hasta quinto año. La hipótesis investigada es que las fotografías originales eran manipuladas con inteligencia artificial para producir desnudos falsos que luego se ofrecían a terceros.
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En las últimas horas, la investigación judicial avanzó sobre los dispositivos que habrían sido utilizados para producir, almacenar o distribuir ese material. Durante los procedimientos se incautaron teléfonos celulares, computadoras y una consola PlayStation, entre otros elementos tecnológicos.
Los allanamientos fueron autorizados por el Juzgado de Garantías del Joven N°3 de Lomas de Zamora, en una causa por un presunto delito contra la integridad sexual. El análisis de los equipos buscará establecer qué participación tuvo cada uno de los adolescentes y cómo circulaban las imágenes.
A su vez, los investigadores creen que hubo participación de una persona mayor de edad. Según informó TN, un adulto habría utilizado su tarjeta de crédito para pagar la herramienta de inteligencia artificial con la que los estudiantes alteraban las fotografías.
Ese dato abrió una línea de investigación adicional, aunque todavía no se determinó qué conocimiento tenía el hombre sobre el uso que se daba a la aplicación ni si tuvo alguna intervención en la producción o distribución del material.
También se busca establecer el alcance de la presunta comercialización. De acuerdo con las denuncias de familiares, las imágenes se ofrecían a través de grupos de WhatsApp y catálogos que incluían fotografías e información real de las alumnas. Algunas habrían sido difundidas incluso en sitios pornográficos.
Una de las madres que denunció lo ocurrido aseguró que el material circulaba entre estudiantes de otros establecimientos. “Lo vendían, lo compartían con otros colegios de la zona y lo subieron a páginas porno”, sostuvo Micaela, madre de una adolescente de 15 años.
Las familias también cuestionaron la respuesta de las autoridades escolares. Según denunciaron, el establecimiento habría tenido conocimiento de la situación antes de que los padres fueran informados. El reclamo derivó en una protesta frente al colegio que se llevó a cabo el miércoles pasado.
Ante la gravedad de las acusaciones, las autoridades del Colegio Modelo y la Inspección General de Educación resolvieron que los cuatro estudiantes investigados continuaran sus clases de manera virtual, para evitar que compartieran el espacio escolar con las alumnas afectadas.
Otra escuela, otra denuncia. Mientras la Justicia avanza en la causa de Lomas, se conoció una segunda investigación por hechos de características semejantes, esta vez en la escuela Thomas Alva Edison, de Ituzaingó.
Al parecer, cuatro estudiantes de entre 15 y 16 años fueron acusados de generar imágenes falsas de sus compañeras desnudas mediante herramientas de inteligencia artificial. Los adolescentes habrían utilizado fotografías obtenidas de redes sociales para crear el material y luego comercializarlo.
Entre las posibles víctimas también aparece una niña de siete años que cursa la escuela primaria en la misma institución. Su inclusión en la denuncia es uno de los aspectos que deberá esclarecer la investigación.
El expediente se inició a partir de una presentación realizada por una familia en la Comisaría de la Mujer de Ituzaingó, a la que posteriormente se sumó una denuncia del director del establecimiento, Rodrigo Herrera.
La causa quedó bajo la órbita de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N°2 de Morón, con intervención de la Justicia de ese departamento judicial. La investigación fue encuadrada como presunta producción, distribución y divulgación de material de explotación o abuso sexual infantil.
De acuerdo con la información difundida por la agencia Noticias Argentinas, el caso habría salido a la luz a raíz de un conflicto entre los propios estudiantes acusados: uno de ellos habría revelado la maniobra después de no recibir la parte del dinero que le correspondía por la venta de las imágenes.
Medidas. En Ituzaingó, las autoridades de la escuela Thomas Alva Edison activaron un protocolo de intervención después de conocer las denuncias y se comunicaron con las familias para adoptar medidas de protección.
Además, según la información difundida, los estudiantes señalados no tienen permitido asistir al establecimiento, una decisión que contrasta con la modalidad virtual dispuesta para los alumnos investigados en Lomas de Zamora.
“No vamos a parar de desnudarlas”
“Ustedes nos pueden delatar, pero no vamos a parar de desnudarlas y venderlas”. La amenaza apareció escrita en un banco de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, en julio, después de que alumnas denunciaran que compañeros manipulaban sus fotografías con inteligencia artificial para crear imágenes sexuales falsas y comercializarlas.
El caso también involucró a estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires, ambas instituciones dependientes de la UBA. Según publicó La Nación, las adolescentes descubrieron carpetas digitales con sus nombres, fotografías y precios: se ofrecían paquetes de diez imágenes por 1.000 pesos.
Las denuncias provocaron sentadas y protestas estudiantiles. Las autoridades activaron protocolos de intervención y algunos alumnos fueron suspendidos. La investigación llegó a la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas de la Ciudad.
A fines de septiembre, las familias del Pellegrini volvieron a reclamar respuestas y denunciaron la aparición de nuevos mensajes ofensivos contra las alumnas. “Vengan vestidas si no quieren que les digamos putas”, decía un cartel que pegaron en un vidrio.
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