
Las plantas suelen asociarse con naturaleza y bienestar, pero no todas son inofensivas. Es de vital importancia conocer cuáles son las 5 especies más peligrosas para la salud que existen, y cómo prevenir posibles lesiones graves, intoxicaciones e incluso la muerte ante un contacto mínimo.
El riesgo no está solo en lo exótico o poco frecuente. Muchas plantas peligrosas para la salud tienen flores atractivas, frutos llamativos o un aspecto similar al de especies comestibles.
En jardines domésticos, parques públicos y zonas rurales crecen plantas tóxicas que pasan inadvertidas. La falta de identificación es una de las principales causas de los accidentes.
Cuidado con estas plantas: las 5 especies más peligrosas para salud que existen en la naturaleza.La peligrosidad de ciertas plantas venenosas no se detecta a simple vista. No tienen espinas, no emiten olores fuertes ni presentan señales claras de advertencia.
Asimismo, el daño puede aparecer por ingestión, contacto con la piel, inhalación de partículas o por confusión con alimentos habituales. En niños y animales domésticos, el riesgo es mayor.
Entre las especies que concentran más casos documentados de intoxicaciones y lesiones graves aparecen tanto hierbas silvestres como árboles y plantas ornamentales muy difundidas.
Cicuta (Conium maculatum)
Entre las más peligrosas se encuentra la cicuta (Conium maculatum), una de las plantas más tóxicas conocidas y asociada históricamente a la muerte del filósofo Sócrates.
Todas sus partes son venenosas y la ingestión de pequeñas cantidades puede provocar parálisis progresiva, fallas respiratorias y la muerte. El riesgo aumenta porque suele confundirse con hierbas comestibles de la familia del perejil y aparece en campos, banquinas y zonas rurales.
La cicuta es una de las plantas tóxicas más conocidas.
Cicuta acuosa (Cicuta maculata)
Aún más agresiva es la cicuta acuosa (Cicuta maculata), considerada una de las plantas más violentamente tóxicas de América del Norte.
Esta planta contiene cicutoxina, una sustancia que afecta de manera directa el sistema nervioso central y puede generar convulsiones, dolor abdominal, vómitos y desenlaces fatales. Su parecido con el apio silvestre vuelve frecuente la ingestión accidental.
Árbol de la muerte (Hippomane mancinella)
El peligro no se limita a hierbas silvestres. El llamado árbol de la muerte (Hippomane mancinella) crece en zonas costeras del Caribe, Centroamérica y el norte de Sudamérica y produce frutos similares a pequeñas manzanas.
En la gran mayoría de los casos, ingerirlos puede provocar quemaduras internas, daño digestivo severo y la muerte. También resultan tóxicos su savia y el humo de su madera al quemarse. Incluso permanecer bajo su copa durante la lluvia puede causar lesiones en la piel.
Ricino (Ricinus communis)
Otro caso es el ricino (Ricinus communis), muy utilizado como planta ornamental. Sus semillas contienen ricina, una toxina extremadamente potente.
Ricino, sus semillas contienen una toxina altamente tóxica. Con esta especie, una o dos semillas pueden ser mortales en niños. La intoxicación provoca vómitos intensos, diarrea, convulsiones y fallas orgánicas. La mayoría de los episodios se produce por ingestión accidental.
Belladona (Atropa belladonna)
Belladona es una de las plantas más tóxicas por sus pequeños frutos negros. Por su parte, la belladona (Atropa belladonna) completa la lista de especies de alto riesgo. Sus frutos oscuros y brillantes pueden parecer inofensivos, pero concentran toxinas que afectan el sistema nervioso, el corazón y la musculatura involuntaria. El contacto con hojas o bayas puede causar irritaciones, y la ingestión genera alucinaciones, convulsiones y riesgo vital.
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