
Desde enero, la provincia registró al menos nueve sismos que fueron reportados por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), varios de ellos percibidos por vecinos. Aunque la mayoría fueron de baja magnitud y no causaron daños, especialistas recuerdan que Córdoba es una zona con actividad sísmica frecuente.
En lo que va de 2026, Córdoba registró al menos nueve movimientos sísmicos informados por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES). El más reciente ocurrió esta semana con epicentro en la zona de Tanti y una magnitud de 2,7, mientras que el más intenso del año fue el del 20 de enero, de magnitud 4,4, que se sintió en gran parte de la provincia y generó preocupación entre los vecinos.
La secuencia de este año incluyó los tres sismos registrados en menos de 24 horas durante enero, un movimiento de magnitud 3,3 percibido en Traslasierra en mayo, dos temblores ocurridos el mismo día a fines de junio en la zona de Alta Gracia y otro episodio de dos movimientos en menos de una hora con epicentro cercano a Merlo, sentido en el sur provincial. Si bien la mayoría fueron de baja magnitud, varios alcanzaron intensidad suficiente para ser percibidos por la población.
Según el INPRES, la actividad sísmica en Córdoba no es un fenómeno excepcional. La provincia se ubica en una región de peligrosidad sísmica baja a moderada, con mayor actividad en el oeste y las zonas serranas. Los especialistas explican que estos movimientos forman parte del comportamiento natural de las fallas geológicas presentes en el territorio y que la mayoría no representa un riesgo significativo para la población.
Aunque los sismos registrados durante 2026 no provocaron víctimas ni daños de consideración, cada evento vuelve a poner en agenda la importancia de la prevención. El INPRES recomienda identificar lugares seguros dentro de las viviendas, evitar el uso de ascensores durante un temblor y mantenerse informado únicamente a través de los reportes oficiales del organismo.




