
Tomar la vitamina D en un momento puntual del día podría ser la clave en la interferencias con la producción de melatonina.
Muchos adultos no alcanzan el requerimiento diario de vitamina D solo con la dieta o el sol. Los suplementos ayudan a completar ese déficit.
La dosis usual recomendada para adultos es de 600 a 800 UI diarias, con un límite seguro de 4.000 UI al día.
Aunque también puede tomarse con otras comidas, qué momento se destaca por su conveniencia y menor impacto en el sueño.
El debate sobre el momento ideal para tomar suplementos de vitamina D ha tomado protagonismo recientemente. Según un artículo de Verywell Health, publicado el 1 de diciembre de 2025, la mañana surge como la opción preferible, ya que tomarla por la noche podría reducir la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño.
Tomar vitamina D al comenzar el día ofrece varias ventajas. Primero, muchos desayunos incluyen grasas saludables, necesarias para que la vitamina D, que es liposoluble, se absorba correctamente. Además, integrar la suplementación en la rutina matinal ayuda a no olvidarla: colocar el frasco junto al café, o con el desayuno, convierte la toma diaria en un hábito sencillo.

Otro punto a favor es que niveles de vitamina D suelen ser más altos durante el día, gracias a la exposición solar, lo que puede reforzar sus efectos.
Por último, evitar tomarla por la noche podría reducir el riesgo de interferir con el sueño. La melatonina y la vitamina D tendrían efectos opuestos: mientras la primera promueve descanso, la segunda apoya vigilia y vitalidad.
¿Y si la tomás al mediodía o con otra comida?
No hay una regla estricta que establezca una hora universal. Varias instituciones coinciden en que lo fundamental no es el momento del día, sino tomar la vitamina D junto con alimentos que contengan grasas saludables.
Por eso, si no desayunas fuerte o tu rutina te lo impide, puede tomarse con el almuerzo o la cena. Lo importante es asegurar una buena absorción. De hecho, un punto clave para muchas personas es elegir el horario en que más fácil les resulte recordar la dosis diaria.
Además, algunos estudios analizados por Verywell Health advierten que la ingesta de vitamina D por la noche podría afectar la producción de melatonina, lo que podría alterar el sueño. En consecuencia, para personas sensibles al insomnio o con problemas para dormir, tomarla a la mañana o al mediodía sería una estrategia más segura.
Sin embargo, la evidencia no es concluyente. Hay quienes la toman por la noche sin problemas, especialmente si la dosis va acompañada de una comida rica en grasas.
Cuánto y cuándo: la dosis recomendada

La ingesta diaria recomendada de vitamina D para la mayoría de los adultos oscila entre 600 y 800 UI (15–20 µg). En muchos casos, sobre todo cuando hay poca exposición solar, se sugiere alcanzar hasta 1.000–2.000 UI diarias, siempre dentro del límite tolerable de 4.000 UI.
El tipo de vitamina D también importa: la forma Vitamina D3 (colecalciferol) se absorbe mejor y mantiene niveles más estables, especialmente en los meses de otoño e invierno.
¿Quiénes deberían prestar más atención al horario?
Personas con sueño frágil o insomnio, para evitar posibles interferencias con melatonina.
Aquellos con deficiencia comprobada de vitamina D, especialmente en meses de menor sol.
Personas mayores, con piel muy pigmentada, con poca exposición al sol, con dietas vegetarianas/veganas o con problemas de absorción intestinal.
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