
Córdoba fue confirmada como la sede oficial de la instancia internacional de las Olimpíadas de Matemática ATACALAR 2026, un evento académico de alto nivel que se desarrollará del 26 al 30 de octubre. La provincia recibirá a más de 350 delegados de Argentina y Chile, consolidando su liderazgo en innovación pedagógica y cooperación binacional.
Un encuentro de integración regional
Las Olimpíadas unen a estudiantes de primaria y secundaria de Argentina y la Región de Atacama (Chile), promoviendo el pensamiento lógico, la resolución de problemas complejos y la integración cultural.
Por Argentina participarán las provincias de Córdoba, Catamarca, La Rioja, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán. Por Chile, estarán presentes representantes de Chañaral, Copiapó y Huasco.
Voces de la gestión
- Horacio Ferreyra, ministro de Educación: “Ser sede de ATACALAR 2026 es el resultado de una educación que abre oportunidades y pone a nuestros estudiantes en el centro de una agenda regional e internacional”.
- Carlos Massei, secretario de Integración Regional: “ATACALAR es una política de Estado. Recibir estas Olimpíadas refuerza nuestro compromiso con la integración binacional”.
- Nora Bedano, secretaria de Coordinación Territorial: “Este encuentro internacional permite que la educación sea motor de cohesión y hermandad con nuestros vecinos chilenos”.
- Gabriela Peretti, secretaria de Innovación y Tecnologías en Educación: “La matemática en ATACALAR es la base para el pensamiento computacional y la transformación tecnológica”.
Córdoba y su trayectoria
La designación responde a una trayectoria de excelencia:
- En la edición 2025, realizada en Catamarca, la delegación cordobesa obtuvo 25 medallas con 27 participantes, siendo la más destacada del certamen.
- La Olimpíada Cordobesa de Matemática movilizó a más de 63.000 estudiantes en su última edición, reflejando el impacto masivo del sistema educativo provincial.
Sobre ATACALAR
Creado en 1996, este espacio busca impulsar la cooperación entre territorios de Argentina y Chile. La matemática funciona como un lenguaje compartido que potencia la movilidad estudiantil y la articulación institucional, proyectando al Cono Sur como un polo de talento y cooperación regional.




