
El sistema de transporte urbano de Córdoba atravesó días de incertidumbre tras la salida del Grupo FAM, y el esquema de contingencia implementado por el municipio continuó generando dudas. Mientras se sostuvieron los viajes gratuitos en algunos corredores, el Ejecutivo avanzó en definiciones que marcaron una semana clave para el futuro del servicio.
Viajes gratis y colectivos colapsados
Desde la decisión del intendente Daniel Passerini, los usuarios de los corredores 2, 5 y 7 no abonaron el boleto. La medida, pensada como respuesta inmediata a la crisis, generó un fuerte impacto: unidades con alta demanda y pasajeros que aprovecharon la gratuidad en un contexto económico complejo.
Sin embargo, el esquema dejó en evidencia limitaciones operativas. En el corredor 2, por ejemplo, el servicio se prestó con apenas el 75% de cobertura, lo que encendió alertas sobre la calidad y frecuencia del transporte en uno de los sectores más utilizados.
Cuenta regresiva: el 1 de abril, fecha clave
Desde el área de movilidad urbana fijaron el 1 de abril como plazo para resolver el futuro del corredor 2. Entre las alternativas en análisis se encontraron que el servicio continúe en manos de la empresa estatal, que se transfiera a una firma privada o que se implemente un esquema mixto.
El desafío no es menor: mantener en funcionamiento los servicios actuales requiere casi un centenar de colectivos diarios, en medio de una reconfiguración urgente del sistema.
Nuevas empresas y promesa de más unidades
En paralelo, comenzaron a delinearse los reemplazos. La empresa SolBus se preparó para desembarcar con unas 70 unidades en el tramo oeste-sudeste, actualmente cubierto de forma excepcional. La apuesta oficial se centró en reforzar las frecuencias con más de 60 colectivos nuevos.
Por otro lado, el corredor 5 quedó bajo la órbita de SíBus, que ya operaba otras líneas en la ciudad y sumaría alrededor de 55 unidades adicionales para sostener el servicio.
El boleto, en el centro del debate
Mientras se reordenó el sistema, surgió otro foco de tensión: el precio del boleto. Desde la Federación de Empresas del Transporte Automotor de la Provincia advirtieron sobre un “retraso” tarifario cercano al 10% y deslizaron la necesidad de una actualización.
Según estimaciones del sector, un ajuste llevaría el valor del pasaje a casi $1.900. No obstante, el intendente Passerini descartó, por ahora, un aumento en el corto plazo, en un intento por evitar un nuevo golpe al bolsillo de los usuarios.
Un sistema en transición
Con viajes gratuitos aún vigentes, nuevas empresas en puerta y definiciones pendientes, el transporte urbano de Córdoba continuó en una etapa de transición. La resolución que adopte el municipio en los próximos días será determinante para establecer si se mantiene el beneficio actual o si comienza una nueva etapa con cambios en tarifas y operación.




