
Los habitantes de diferentes regiones de Córdoba experimentaron dos temblores consecutivos durante el mediodía de este viernes 10 de julio. Estos nuevos fenómenos, que se suman a una seguidilla de sismos reportados en la provincia durante las últimas semanas, ocurrieron con una diferencia de apenas ocho minutos de reloj y generaron sorpresa entre los vecinos de las sierras.
De acuerdo a la información técnica oficial emitida por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), ambos eventos sísmicos fueron de intensidad débil. A pesar de su baja magnitud, los temblores lograron ser percibidos físicamente por ciudadanos que se encontraban en estado de reposo o en el interior de edificios de altura.
El primer sismo cerca de Alta Gracia y Carlos Paz

El reporte del organismo nacional indica que el primer sismo se registró exactamente a las 12:01 horas locales. Este evento inicial presentó una magnitud de 2,5 grados y se originó a una profundidad de 21 kilómetros bajo la superficie terrestre.
Según las coordenadas precisas del Inpres, el epicentro se ubicó a 23 kilómetros al noroeste de la ciudad de Alta Gracia, a 40 kilómetros al oeste de Córdoba Capital y a 48 kilómetros al sur de La Falda. El fenómeno fue clasificado con una intensidad de grado II a III en la escala Mercalli Modificada, habiendo sido sentido de forma leve por habitantes de la zona de Villa Carlos Paz.
Segundo movimiento, más superficial, en Punilla

Tan solo ocho minutos más tarde, a las 12:09 horas, los sismógrafos detectaron el segundo evento telúrico en la región. En esta ocasión, la magnitud alcanzó los 2,6 grados en la escala de Richter y resultó ser de carácter más superficial, originándose a 10 kilómetros de profundidad.
Su epicentro se localizó geográficamente a:
- 44 kilómetros al noroeste de La Falda.
- 53 kilómetros al suroeste de Deán Funes.
- 64 kilómetros al este de Serrezuela.
Este último sismo amplió el rango de percepción ciudadana en el norte cordobés y el Valle de Punilla, donde vecinos de Cruz del Eje, Capilla del Monte y La Falda reportaron el movimiento. Al igual que el primero, fue catalogado con una intensidad de grado II a III (muy débil a débil), por lo que las autoridades estatales de prevención no reportaron daños materiales ni consecuencias mayores en las zonas afectadas.



