
Este lunes, el AT&T Stadium de Dallas será el escenario de un duelo que, para el espectador casual, es simplemente la segunda fecha del Grupo J del Mundial 2026. Sin embargo, para los nueve millones de habitantes de Austria, enfrentar a la Argentina dispara una conexión emocional que nació hace casi cinco décadas en el corazón de la provincia de Córdoba.
El “Milagro de Córdoba”: una liberación simbólica
El 21 de junio de 1978, en el antiguo estadio Chateau Carreras (hoy Mario Alberto Kempes), la selección de Austria derrotó por 3 a 2 a Alemania Occidental, la entonces campeona del mundo. Aquella victoria, conocida como el “Wunder von Córdoba” (Milagro de Córdoba), puso fin a una sequía de 47 años sin triunfos austríacos sobre sus poderosos vecinos teutones.
La figura central de esa noche fue Hans Krankl, autor de dos goles que lo convirtieron en un héroe nacional eterno. En Austria, ese partido no es una simple estadística deportiva; se considera un momento clave en la consolidación de su identidad nacional tras la Segunda Guerra Mundial, permitiéndoles diferenciarse simbólicamente de la potencia alemana.
Córdoba 1978
Una plaza cordobesa en el corazón de Viena
La huella de aquel encuentro es tan profunda que la geografía austríaca terminó absorbiendo términos argentinos. En Viena existe la Cordobaplatz (Plaza Córdoba) y una calle llamada Edi-Finger-Straße, en honor al relator que narró el triunfo con un grito desesperado que aún hoy es patrimonio cultural: “¡Tor! ¡Tor! ¡I wer’ narrisch!” (¡Gol! ¡Gol! ¡Me vuelvo loco!).
Incluso, el estadio de Córdoba es llamado por muchos austríacos como “La Plaza de los Héroes”. Los lazos son físicos: en 2001, la Agencia Córdoba Deportes donó al consulado austríaco butacas originales del estadio, entradas de la época y el cartel de la cabina de transmisión de Edi Finger para ser exhibidos en la capital europea.
De la tragedia de 1938 a la gloria de 1978
Esta rivalidad y el deseo de afirmación austríaca tienen raíces profundas. En 1938, el mundo esperaba el Mundial de Francia con el “Equipo Maravilla” austríaco liderado por Matthias Sindelar como favorito. Sin embargo, la invasión nazi disolvió el seleccionado y obligó a los jugadores a integrarse al equipo alemán. Sindelar, en un acto de rebeldía histórica, anotó un gol en un partido de “confraternidad” y lo festejó frente al palco de los jerarcas nazis, negándose luego a jugar para el combinado unificado.
El presente: Argentina vs. Austria en 2026
Cuarenta y ocho años después de Córdoba, el destino vuelve a cruzar a ambos países. Argentina llega al encuentro tras un sólido debut con victoria 3-0 ante Argelia, gracias a un triplete de Lionel Messi. Por su parte, Austria atraviesa uno de sus mejores momentos históricos tras vencer a Jordania por 3 a 1.
Para este duelo en Dallas, Lionel Scaloni contaría con el plantel completo por primera vez en el torneo. Se perfila un solo cambio respecto al debut: el ingreso de Nahuel Molina por Gonzalo Montiel en el lateral derecho. La posible formación argentina sería: Dibu Martínez; Molina, Romero, Licha Martínez, Medina; De Paul, Enzo Fernández, Mac Allister, Almada; Messi y Lautaro Martínez.
Casi medio siglo después, la palabra “Córdoba” sigue siendo un refugio emocional para los austríacos, un recordatorio de que, en el fútbol, los milagros existen y las fronteras se borran ante una epopeya inolvidable.
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