
La investigación por el femicidio de Delfina Aimino avanza con un detenido y elementos que resultan centrales para la causa.
La joven de 22 años fue encontrada sin vida el 1 de enero en un descampado de Villa María, Córdoba. El cuerpo apareció entre los pastizales, a pocos metros de un camino rural, luego de que un hombre que paseaba a su perro diera aviso a las autoridades.

El cadáver presentaba golpes, cortes y al menos 20 heridas de arma blanca, según constataron los primeros peritajes. El estado en el que se encontraba dificultó su reconocimiento y no llevaba documentación encima.

La identificación fue posible gracias a una herida previa que había sido atendida por médicos días antes. Ese dato permitió confirmar que se trataba de Delfina Aimino, quien tenía 22 años.

Por el hecho hay un detenido de 23 años, Tomás Ariel Mulinetti, señalado como la última persona que estuvo con la víctima. Ambos se habían conocido a través de una aplicación de citas y se encontraron pocas horas después de los festejos de Año Nuevo.

Un comprobante de carga de combustible en una estación de servicio se convirtió en una prueba clave para la investigación. Además, los investigadores sostienen que el detenido pasó varias horas lavando su vehículo el mismo día del crimen, lo que refuerza la hipótesis de un intento de eliminar rastros.



