
El atletismo australiano atraviesa horas de profundo pesar tras conocerse la muerte de Natasha Ward, una joven atleta de apenas 21 años que era considerada una de las grandes promesas del medio fondo en su país.
La noticia fue confirmada por Athletics New South Wales y el Sutherland District Athletics Club, instituciones que expresaron su dolor a través de un comunicado y solicitaron respeto y privacidad para la familia de la deportista. Hasta el momento no trascendieron las causas del fallecimiento.
Ward se destacaba en las pruebas de 400, 800 y 1.500 metros, donde había construido una carrera con importantes resultados a nivel nacional. Entre sus logros sobresalen una medalla en los Campeonatos Escolares de Nueva Gales del Sur y podios en los UniSport Nationals, el certamen universitario más importante de Australia.
Además de su actividad deportiva, la joven cursaba la carrera de Ciencias del Ejercicio y del Deporte en la Universidad Macquarie de Sídney, combinando los estudios con los entrenamientos y la competencia de alto nivel.
Tras conocerse la noticia, su club la despidió con un emotivo mensaje en el que resaltó no solo sus condiciones como atleta, sino también su personalidad. “Su alegría, amabilidad y predisposición para ayudar dejaron una huella imborrable en todos los que compartieron con ella dentro y fuera de la pista”, señalaron desde la institución.
Las muestras de afecto no tardaron en multiplicarse en las redes sociales. Compañeros, entrenadores y dirigentes recordaron a Ward como una deportista comprometida, siempre dispuesta a colaborar con sus equipos y con una enorme pasión por el atletismo.
La muerte de la joven se produce apenas semanas después del fallecimiento de otra atleta australiana, la velocista Jemma Stapleton, de 25 años, quien perdió la vida en un accidente de motocicleta durante unas vacaciones en Tailandia, un hecho que también había causado un fuerte impacto en el deporte oceánico.
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