
La actriz habló en vivo, mezcló ironía y sinceridad, y dejó una frase que no pasó desapercibida al mencionar a Griselda Siciliani.
Sabrina Rojas volvió a ocupar el centro de la escena mediática con declaraciones tan filosas como honestas. Al frente de Sálvese Quien Pueda, el programa que conduce en reemplazo de Yanina Latorre, la actriz se permitió mirar hacia atrás y ponerle palabras a una etapa clave de su vida personal: el final de su relación con Luciano Castro.
En un clima distendido, pero sin esquivar el peso emocional del tema, Rojas sorprendió al revelar cuánto tiempo le llevó tomar la decisión de separarse. “Trece años me costó a mí separarme”, lanzó al aire, dejando en claro que no fue un proceso sencillo ni inmediato, sino una construcción lenta atravesada por vínculos, familia y sentimientos profundos.
El momento más comentado llegó cuando sumó una frase con ironía que involucró a Griselda Siciliani. “Así que… si a Griselda le faltan 13 años más, Dios mío”, dijo entre risas, desatando reacciones en el estudio y dando lugar a múltiples interpretaciones sobre el presente sentimental del actor.
Lejos de dramatizar, Sabrina cerró el tema con humor y personalidad. Incluso respondió a una broma previa de Moria Casán y fue tajante sobre su ex: dejó en claro que esa etapa está cerrada. Con su estilo frontal, Rojas volvió a demostrar que no esquiva los temas incómodos y que, cuando habla, siempre deja títulos.




