
El hecho tuvo lugar durante la noche del 23 de septiembre, cuando Thomas Claudio Flamenco se negó a detenerse ante un control vehicular en Plaza España, en la ciudad de Córdoba. En su intento por evitar el procedimiento, embistió a un agente municipal y continuó la marcha con el trabajador sobre el capot del vehículo.
Según la información judicial, el conductor recorrió cinco cuadras antes de ser interceptado por un móvil policial. Durante ese trayecto, el agente permaneció sobre el capot mientras le gritaba al automovilista que frenara, sin que este detuviera la marcha.

La condena y la inhabilitación para conducir
La audiencia de juicio estuvo a cargo del fiscal Pablo Cuenca Tagle, de la Unidad Fiscal de Flagrancia de la sede sur. Durante el proceso, el representante del Ministerio Público solicitó el decomiso del automóvil y señaló como agravantes las circunstancias en las que ocurrió el episodio.

Entre los factores considerados se destacó que la maniobra se produjo en una zona con una importante circulación de vehículos y peatones, lo que generó un peligro concreto para quienes se encontraban allí.
Por su parte, el juzgado a cargo de Pablo Agustín Cafferata impuso a Flamenco una pena de dos años y cuatro meses de prisión de ejecución condicional, además de una inhabilitación para conducir vehículos automotores durante cuatro años. La resolución incluyó los delitos de privación ilegítima de la libertad calificada y resistencia a la autoridad.
Un proceso judicial resuelto en dos semanas
La causa se tramitó mediante el Sistema Integral de Flagrancia, que contempla la realización de audiencias tempranas y procedimientos orales para agilizar las actuaciones judiciales.
La implementación de este mecanismo permitió llegar a una sentencia condenatoria en solo dos semanas, con la conformidad de la víctima, según lo informado en el marco del caso.



