
La focalización de los subsidios a la energía que implementará el Gobierno en 2026 le servirá para cumplir el objetivo fiscal de al menos mantener un superávit primario equivalente a 1,5% sobre el Producto Interno Bruto (PIB). No obstante, resta un importante trabajo sobre las tarifas del transporte público, más sensibles a los bolsillos de la población por su incidencia diaria en los gastos.
Alejandro Einstoss, profesor e investigador del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet, apuntó: “El objetivo del proyecto de Presupuesto 2026 es alcanzar 0,5% del Producto en subsidios energéticos, desde los 0,6% o 0,7% de este año. Con esta focalización en proceso y el ajuste de las tarifas en línea con la inflación, el objetivo es accesible“.
“El desafío en términos de subsidios para 2026 estará en el sector de transporte, donde se prevé una reducción a la mitad en términos de PBI”, observó.
La focalización de subsidios
Para Einstoss, “avanzar con un esquema de focalización estricta, que asista y garantice el acceso a la energía a la población vulnerable -que en Argentina es una proporción muy alta de la población-, era una tarea pendiente, también incluida en los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI)”.
“Por lo tanto, retornar a un esquema de tarifa focalizada era imprescindible para alcanzar las metas fiscales del 2026”, completó.
Los hogares, industrias y comercios pagan el 70% del costo del gas, en promedio. Foto: Andrés D’Elia (Clarín – Archivo).Como contó Clarín, el Gobierno apunta a reducir en el equivalente a US$ 1.000 millones los subsidios a la luz, el gas y las garrafas el próximo año. Es dinero que aportarán los usuarios para afrontar el costo de la energía.
Nicolás Gadano, economista Jefe de Empiria Consultores, planteó que todavía existe la “necesidad de reducir los subsidios para equilibrar las cuentas públicas”. “Con estos cambios se empiezan a ordenar los subsidios, que hasta ahora eran ineficientes, injustos y superpuestos“.
“En promedio, todo el sistema pagaba un mínimo del 20% tras la devaluación de Milei y subió a casi el 80% a principios de este año, para bajar después un poco”, recordó.
“Para el 2026 todavía hay pendiente un aumento de las tarifas y asegurarse que el gasto no se pierda en countries o usuarios de altos ingresos que declaran que son bajos. Pero a mediano plazo el costo de la energía va a bajar y eso alivie las cuentas de los hogares y de las empresas”, afirmó Gadano.
El sistema gasífero cierra el 2025 con una cobertura (precio medio/costo medio) cercana al 70% (el resto se cubre con subsidios). Aunque los costos van en descenso (especialmente en invierno), la caída leve del precio medio en USD redujo la cobertura respecto a fines del 2024 pic.twitter.com/o0wZuuzhI2
— Nicolas Gadano (@ngadano) November 28, 2025
Los subsidios energéticos vienen cayendo año tras año después de 2022, cuando alcanzaron su pico de 2,6% sobre el PIB. El año siguiente tocaron 1,4%; en 2024 descendieron a 1%, y en 2025 cerrarían cerca de 0,65%. En tres años, representa un ajuste de unos 12.000 millones de dólares, que se ahorró el Estado nacional para dejar la emisión monetaria y lo empezaron a cubrir de sus bolsillos las familias.
El nuevo esquema de subsidios que propone el Gobierno es sometido a consulta pública no vinculante hasta el 19 de diciembre, y se implementará a partir del 1 de enero de 2026.
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