
El Mundial 2026 ha regalado historias de superación, pero pocas tan singulares como la de Cabo Verde, el país más pequeño en superficie en disputar el torneo. En el centro de esta epopeya se encuentra Sidny Lopes Cabral, un lateral izquierdo de 23 años que nació en Rótterdam pero eligió representar la bandera de sus padres. Tras ser una pieza clave en el empate 0-0 ante España, donde tuvo la misión de marcar a la joya Lamine Yamal, ahora se enfoca en el mayor reto de su carrera: detener a Lionel Messi en los 16avos de final.
Un ascenso meteórico y estadísticas de élite La carrera de Lopes Cabral es un testimonio de resiliencia. Pasó de quedarse sin club durante la pandemia a jugar en la cuarta división alemana, para luego saltar al Benfica de Portugal. Su gran desempeño captó la atención del Trabzonspor de Turquía, que recientemente concretó su traspaso por una cifra cercana a los siete millones de euros.
Sus números en esta Copa del Mundo respaldan las expectativas: frente a los españoles completó 18 de 22 pases, realizó 10 recuperaciones y recorrió más de 8 kilómetros. Con un marcado perfil ofensivo y “alma de extremo”, Lopes Cabral destaca en el 1 vs 1, aunque es consciente de que su vocación de ataque podría dejar espacios que la selección argentina buscará explotar.
El factor Messi y el análisis de la Scaloneta «Messi es Messi… no hacen falta muchas palabras para describirlo. Yo, como cualquier otro jugador, ya vi cientos de videos de él», confesó el defensor en diálogo con la prensa desde la concentración de los “Tiburones Azules” en Tampa. El equipo africano trabaja minuciosamente para contrarrestar las variantes tácticas de Lionel Scaloni, incluyendo la posibilidad de un “doble nueve” con Julián Álvarez y Lautaro Martínez.
A pesar de la magnitud del rival, Lopes Cabral mantiene la calma: «Confiamos mucho en nuestro entrenador para prepararnos para todas las situaciones y sorpresas que ellos puedan plantearnos».
Mate y vestuario argentino El lateral no es un extraño a la cultura albiceleste. Durante su estadía en el Benfica, compartió vestuario con Nicolás Otamendi y Gianluca Prestianni. Entre risas, recordó su convivencia con ellos: “Sé que Otamendi y Prestianni estaban todo el tiempo tomando mate… a toda hora”, comentó sobre sus excompañeros que le permitieron conocer de cerca la pasión futbolera argentina.
Este viernes, en Miami, el joven que alguna vez estuvo sin equipo intentará aplicar todo lo aprendido en sus “cientos de videos” para frenar al mejor del mundo y seguir escribiendo la página más gloriosa en la historia del fútbol de Cabo Verde.
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