
Un viejo dicho asegura que nadie “se salva” de la muerte… ni de una infidelidad. Más allá de lo cierto o no, por celos o por estar alerta, el epidoexisten algunas señales para detectar que tu pareja es infiel, según el punto de vista de la psicología.
Está claro que no se puede convivir con la infidelidad sistemática. Sea él o ella, alguien que está permanentemente seduciendo a un tercero, muestra un perfil psicológico no apto para una relación duradera o para la convivencia y el proyecto familiar.
Así, pues, existen pistas para detectar a estas personas antes de que sea demasiado tarde y se ponga en juego la ruptura de un afecto profundo o, incluso, de una familia.
Es por ello que conviene revisar los rasgos personales que atentan contra una pareja sincera, pero también los socioeconómicos pueden ayudar a detectarlos.
El exceso de deseo sexual puede convertir a una persona en infiel. Foto ilustración Shutterstock
Cuáles son los rasgos psicológicos de una persona infiel
El sitio Psicología y Mente se propone mostrar los patrones de conducta de quienes practican la infidelidad como norma, no como excepción.
La Teoría del Apego, de John Bowlby, observa la tendencia de los infieles a entablar un apego inseguro, que proviene de las relaciones establecidas con los progenitores y cuidadores durante la infancia, que luego se proyectan en la adultez de tres maneras diferentes:
- Apego ansioso. Personas sensibles al rechazo que buscan compulsivamente la aprobación en terceros. Les cuesta gestionar sus impulsos y sienten una insatisfacción constante. Las personas infieles suelen, a la vez, ser muy celosas, porque tienen una autoestima demasiado baja. Es por eso que necesitan reafirmarse seduciendo sistemáticamente.
- Apego evitativo. No valoran ni respetan las expresiones emocionales propias o ajenas, se muestran imperturbables y distantes. Establecen relaciones ligeras, sin compromiso afectivo. Suelen ser esquivos y hostiles como escudo contra las emociones fuertes.
En ciertas personas infieles se observa una tendencia a entablar un apego inseguro. Foto ilustración: Shutterstock.- Apego desorganizado. No enfocan a la pareja como un espacio seguro, con convicción. Se muestran impredecibles y desorganizados, no son comprensivos y no buscan ser comprendidos. Para estos sujetos, las parejas suelen ser efímeras y no anclan en el matrimonio como un eje para la vida.
Factores biológicos, psicológicos y económicos de un infiel
1. Personas aventureras son propensas a poner en riesgo todo, desde lo laboral y lo social hasta la relación con su pareja.
2. Posición de poder. Incrementa la autoestima e induce a la conquista. Su misma posición corporal manifiesta confianza, seguridad y poder. Con esa fuerza se sienten con derecho a establecer un contacto visual directo y seductor.
El apego en sus distintas formas. Foto: Pixabay3. Exceso de deseo sexual. Genéticamente hay personas que lo desarrollan, es incontrolable y a veces patológico.
4. Manipulación. Intentan someter a su pareja. Esta conducta psicopatológica es una especie de chantaje emocional del que participa el engaño y la mentira.
5. Alto nivel socioeconómico. Vinculado con un buen aspecto físico, facilidad lingüística y dinero visible. Hace que el sujeto necesite inventar espacios para orientar el deseo. Es muy probable que genere relaciones efímeras y paralelas. Cuando alguien lo tiene todo, ya no queda nada por lo que pelear y de alguna manera hay que inventar ese objeto del deseo.
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