Cómo dejar la pileta limpia en pocos minutos y sin gastar mucho dinero: este es el truco casero

Con la llegada del verano, una de las grandes preocupaciones de quienes cuentan con una pileta es la limpieza permanente que deben hacer para que el agua esté cristalina todo el tiempo. Sin embargo, existe un truco casero que permite limpiarla en pocos minutos y sin gastar mucho dinero.

Mantener la pileta limpia y el agua transparente sin invertir en productos químicos costosos es posible gracias a un recurso tan accesible como el bicarbonato de sodio. Este truco económico está revolucionando la temporada de calor porque permite estabilizar el pH, eliminar sedimentos y prevenir la formación de algas con muy poco esfuerzo y bajo presupuesto. La necesidad de optimizar el mantenimiento frente a las subas de precios y la escasez de tiempo llevó a miles de usuarios a redescubrir el poder de este ingrediente familiar en la limpieza de piscinas.

El uso del bicarbonato de sodio para lograr agua cristalina suma múltiples ventajas: contribuye a que la suciedad se deposite en el fondo, otorga suavidad al agua evitando irritaciones en la piel y, con uso constante, permite espaciar la aplicación de cloro y otros químicos. Además, su acción aclarante y neutralizadora de olores ayuda a mantener una experiencia más fresca y agradable para toda la familia.

Unas tazas distribuidas por la noche bastan para ver resultados a la mañana siguiente y facilitar el aspirado.
Unas tazas distribuidas por la noche bastan para ver resultados a la mañana siguiente y facilitar el aspirado.

El truco económico para limpiar la pileta: por qué el bicarbonato de sodio es la clave

El bicarbonato de sodio funciona como un estabilizador natural del pH y como un clarificador eficaz, lo que lo convierte en un aliado esencial para el mantenimiento regular de la pileta. Vertido en la dosis correcta y en el momento adecuado, su acción evita la proliferación de algas, reduce el tono verdoso del agua y facilita la acumulación de residuos en el fondo del vaso. Esto significa menos tiempo de filtrado y menor consumo de cloro, ahorrando dinero y trabajo.

Además, la suavidad que aporta al agua protege la piel de quienes usan la pileta todos los días, especialmente en hogares con niños o personas sensibles a los químicos. Aunque el bicarbonato no reemplaza totalmente al cloro, sí ayuda a conservar el agua clara y reluciente por más tiempo tras cada aplicación.

 Mantener la pileta impecable no requiere gastar de más: el truco casero permite prolongar la claridad y suavidad del agua.
Mantener la pileta impecable no requiere gastar de más: el truco casero permite prolongar la claridad y suavidad del agua.

Cómo aplicar el bicarbonato y lograr una pileta cristalina en minutos: paso a paso sencillo

El procedimiento es simple: se recomienda esparcir unas pocas tazas de bicarbonato de sodio de manera uniforme sobre la superficie del agua, preferentemente por la noche para aprovechar la inactividad de la pileta y minimizar la acción del viento. Al día siguiente, el fondo se verá más limpio y toda la suciedad podrá ser aspirada fácilmente.

Para un resultado óptimo, es aconsejable continuar con la rutina de clorado habitual y pasar el limpiafondo para retirar los depósitos. De este modo, el bicarbonato actúa como un complemento que potencia el efecto de los productos tradicionales, prolongando la estabilidad y claridad del agua.

fuente: VIAPAIS

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