
28 ENE 2026 – 22:29 | Actualizado 29 ENE 2026 – 8:28
Por Rolando Tobarez / Redacción Jornada
Una abogada de la provincia de Buenos Aires sumó su testimonio para la denuncia contra el juez de Esquel Carlos Richeri por presunto mal desempeño. Se trata de Diamela Caradonna, a quien el magistrado le habría insistido para que le depositara dinero a cambio de acceder a un curso de Inteligencia Artificial aplicada a casos jurídicos.
Tras recibir la oferta pero descubrir en Google los cuestionamientos que el magistrado ya tiene en Chubut, Caradonna se comunicó con Alfredo Pérez Galimberti, Federico Ruffa y José Raúl Heredia, los letrados que en diciembre se presentaron ante el Consejo de la Magistratura para imputar a Richeri. Con el relato de la abogada como fundamento fresco, el trío amplió su denuncia original.

Carlos Richeri, el juez de Esquel bajo la lupa.
Según el nuevo escrito, el juez esquelense “sigue brindando asesoramiento profesional rentado a abogados”. Caradonna “se comunicó con nosotros ante el estupor que le provocara el hecho de que un magistrado insistentemente le requiriera que abonara una suma de dinero para anotarse en una mentoría que le permitiría utilizar herramientas de inteligencia artificia aplicada a sus casos reales”.
La ampliación de la denuncia incluye transcripciones de los presuntos audios de Richeri enviados por WhatsApp para Caradonna y capturas de video.

Un tramo de la nueva denuncia contra Richeri.
“La promesa es que la causa que antes tardabas un fin de semana en estudiar, en 15 minutos ya la estudiás –le habría dicho en un mensaje a la letrada bonaerense para alentarla a participar-. Con estos cuatro promts con el uso de la inteligencia artificial, volver a hacerlo pero no lo hacés vos, lo hace la inteligencia artificial y lo que te dedicas es únicamente a controlar la respuesta y a partir de esa información que te da armar tu estrategia; la mayoría teníacausas que hayan tardado un mes, 15 días, 10 días, ninguno un fin de semana y el tiempo eran cuatro minutos, tres minutos, cinco minutos; fue muy gracioso y gente que incluso estaba negada para usar la inteligencia artificial estaba muy contenta por el resultado”.
Otro mensaje de Richeri incluye un CBU. “Voy a necesitar que me pases tu nombre completo, tu CUIT o CUIL, un domicilio que esté asociado con Arca y un correo”, dice la transcripción.
Según la ampliación, el magistrado promocionó este mes su curso “Clínica práctica – Herramientas de inteligencia artificial para abogados no informáticos” a $ 249.000 o U$S 175. Eran dos encuentros en vivo de dos horas cada uno.

Heredia, Ruffa y Pérez Galimberti, los denunciantes.
Caradonna relata sus primeros contactos con Richeri y cómo halló en Google la presentación en su contra en el Consejo chubutense. “Tomé conocimiento de que se encontraba denunciado por razones similares a las que motivan mi cuestionamiento actual sobre su proceder. Tomé contacto con los abogados intervinientes con el objeto de colaborar aportando pruebas concretas de los hechos que acababa de experimentar personalmente”.
Según Galimberti, Ruffa y Heredia, la práctica del juez cordillerano “es una actividad comercial que viola la prohibición del ejercicio profesional, pues se ocupa de los casos reales que gestionan quienes reciben el asesoramiento del magistrado”.
Acusaron a Richeri por usar su cargo y los espacios oficiales del Poder Judicial del Chubut para captar clientes; por “la política de seducción para persuadir a los cursantes de que deben abonar la matrícula que solicita” y por el tiempo quededica a comerciar distrayéndose de su trabajo de impartir justicia.
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