Cita del día, de Toni Morrison: “Si quieres volar, tienes que renunciar a lo que te hunde”

“Si quieres volar, tienes que renunciar a lo que te hunde”

La cita condensa una idea incómoda: avanzar casi siempre exige perder algo por el camino. “Volar” no es solo éxito o libertad; también puede ser salud, claridad mental, una relación más sana o un proyecto que por fin despega. Y “lo que te hunde” no siempre es dramático: a veces son hábitos pequeños, culpas, miedos, o incluso comodidades que ya dejaron de ayudarte.

Leída con calma, la frase no propone escapar de los problemas como si no existieran. Plantea otra cosa: identificar qué cargas ya no son necesarias. Renunciar, aquí, no suena a fracaso sino a elección. Es un llamado a distinguir entre lo que suma y lo que resta, entre lo que te da impulso y lo que, por inercia, te mantiene pegado al suelo.

También hay un matiz de responsabilidad personal. Nadie puede “volar” por ti. Puedes recibir apoyo, consejos o oportunidades, pero el acto de soltar -de poner límites, de pedir ayuda, de cambiar un patrón -te toca a ti. Por eso la cita funciona como espejo: obliga a preguntarte qué estás sosteniendo por costumbre y qué estás sosteniendo por amor.

¿Quién fue Toni Morrison?

Toni Morrison (1931–2019) fue una novelista y ensayista estadounidense, una de las voces literarias más influyentes del siglo XX. Su obra exploró, con una prosa intensa y poética, la experiencia afroamericana, la memoria colectiva y las marcas de la violencia histórica.

Toni Morrison exploró la experiencia afroamericana en la literatura. Foto: AP

Trabajó también como editora en Random House, donde impulsó la publicación de autores afroamericanos en un momento en que el mercado editorial les cerraba puertas con frecuencia. Esa doble mirada -la de quien escribe y la de quien abre espacio para que otros escriban- marcó su legado cultural.

Entre sus novelas más conocidas están The Bluest Eye (Ojos azules), Song of Solomon (La canción de Salomón) y Beloved (Beloved), una obra clave sobre la herencia traumática de la esclavitud que le valió el Premio Pulitzer.

En 1993 recibió el Premio Nobel de Literatura. El jurado destacó la fuerza visionaria de su lenguaje y la forma en que dio vida, desde la ficción, a una parte esencial de la historia de Estados Unidos.

Su prestigio no nació de la “corrección” sino de la valentía: Morrison escribió sobre las heridas abiertas, sobre identidades fragmentadas, y sobre la posibilidad —siempre difícil— de recomponerse.

Por eso su frase sobre “volar” suena tan real: en sus libros, el crecimiento casi nunca llega sin un costo, y la libertad rara vez aparece sin un acto previo de desprendimiento.

fuente: CLARIN

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