Chiqui, Toto y Javi contra los mandriles

Antes que nada, le pedimos a la justicia argentina que baje un cambio en el caso del Chiqui Tapia. Van demasiado rápido. Si analizamos todo lo ocurrido es evidente que el tema ha entrado en una dinámica frenética. En apenas nueve meses, luego del campeonato escritorio otorgado a Central, saltaron los arbitrajes sospechosos, la quinta de Pilar, las colecciones de autos, los vuelos privados, los negocios tercerizados de la selección, el rol de Faroni, los testaferros, la retención de aportes, la compra de dólares durante el último gobierno kirchnerista, el quilombo con el FBI en EEUU, los 1.000 palos que se olvidó de declarar esta semana y la flamante condición de imputado que se ganó este viernes como uno de los capos del CEAMSE.

Como todo el mundo sabe, el Chiqui es inocente pero la cosa es tan vertiginoso que se hace incomprensible. Es muy difícil de entender y de explicar. Así no se puede. No hay manera de procesarlo, dicho esto en el sentido de procesarlo intelectual y psicológicamente porque en el sentido judicial hay para procesarlos por todos lados.

Los que investigan y deschavan estas cosas deberían saber que, ante situaciones como estas, la sociedad necesita tiempo para entenderlas. Cuando se desenmascaró a los Kirchner se hizo de a poco. Primero arrancó Lilita denunciando a De Vido durante años. Después le saltaron a Boudou los escándalos en Puerto Madero y Ciccone. Más tarde llegó Lanata y nos presentó a Fariña. Luego nos fuimos familiarizando con Lázaro Báez, la Rosadita, los secretarios de Néstor y Cristina, los negocios con Venezuela, el Memorándum con Irán hasta que finalmente decidieron entrar al baño de Nisman, pero eso ya fue al final. Habían pasado años y uno pudo ir entendiendo la trama e incoporándola. Para volver a usar el término, procesándola. Siempre en el sentido psicológico porque en el sentido judicial ya fueron todos procesados y la mitad fue en cana.

Conclusión: le pedimos a la justicia que nos de tiempo para digerir el caso Chiqui Tapia. Como se dice en el campo: en la vida te podés comer un chancho entero, pero siempre de a pedacitos.

Dicho esto vamos a lo realmente importante: aplauso medalla y beso para el gobierno nacional. Volvió a bajar la inflación, ahora con un 1 adelante, lo cual es un mérito y también un aliciente para todos los que deseamos que al país le vaya mejor. Además es un dato que ayuda a mejorar la confianza. Ahora solo falta que el Ministro de Economía Luis Caputo confíe en él mismo y traiga sus ahorros al país. Seguro que si él los trae, el coloso Sturzenegger también los va a traer y atrás de ellos la van a traer todos los demás. Que sea, que sea.

Por ahora las Declaraciones Juradas recién presentadas, tanto por Caputo como por Sturzeneger, indican que mucha confianza no se tienen porque la tarasca sigue durmiendo afuera.

No es tan grave. Para los que se indignan con estos funcionarios de primera línea deberían saber que sus autos, sus departamentos o sus terrenos están todos en el país. Ninguno mandó su campo al J.P. Morgan. Es verdad que la crocante todavía no, pero seguro que pronto estará acá.

Un argumento que los funcionarios suelen utilizar para defenderse es que la mosca está afuera pero invertida en bonos argentinos. O sea prestada al Estado Nacional por lo que, de alguna manera, estarían apostando al país. Eso es verdad, pero más o menos.

La realidad es que los altos funcionarios cuentan con información privilegiada y, si ven venir un quilombo, se van a enterar antes que todos. Así es fácil. Ves que se viene el tsunami, agarrás el celu, llamás a tu oficial de cuenta en Zurich y tu bono argentino se hace cash en un minuto.

En cambio, los que tiene el efeté en el país y depositados en el banco de la esquina no la sacan más.

Llegado a este punto del relato, acá siempre corresponde aclarar que, mientras esté todo declarado, cada uno hace con su guita lo que quiere. Lo que no vale es lo que hizo el ministro Caputo esta semana: ir a dar una charla a la Universidad Di Tella y decirle a los estudiantes: “traten de convencer a sus padres de que traigan la plata”. Traéla vos, campeón y después vemos.

De todos modos, si Caputo y Sturzeneger no la quieren traer, no importa. A nosotros los argentinos, 10 palos verdes más o menos, no nos va a mover un pelo. De última lo tenemos al Chiqui Tapia y su banda que les pasan el trapo a los dos juntos. Ni hablar si contamos los verdes de Cristina. Lástima que está embargada. Una pena.

Más allá de esto, tenemos un problema mucho más grave que los dólares: Javi se volvió a calmar. El Campeonato Nacional de Mandriles pasó su segunda semana sin mucha novedad. Apenas un insultito a Melconian, otro a Alconada y una foto agrediendo a Bonelli, Santillán, Nelson Castro y alguno que otro más. Para los estándares de Milei, diez insultos en una semana es nada.

No es justo. Tanto esfuerzo para organizarlo y, cuando más lo necesitábamos, al tipo le aumentan la dosis del rivo, se hace el señorito inglés y nos arruina el divertimento.

Por un lado está bien porque nos lleva a un país más normal, o sea un país con un presidente que no da vergüenza. Salvo Macri, desde Duhalde que no nos pasaba. Pero por el otro, todo se nos hace más aburrido. Se pierde la motivación por competir. Si sigue así, y no reaparece esa bestia peluda que tanto nos gusta, vamos a tener que volver a suspender el campeonato. Veremos.

De todos modos, actualizamos los datos del torneo recordando que son 6 grupos con 4 mandriles cada uno y un Torneo Promoción donde participan todos los demás. Clasifican a octavos de final los dos primeros de cada grupo y los 4 primeros del Torneo Promoción. La fase de grupos termina el 30 de septiembre.

Por ahora las cosas están así:

Grupo A: lidera Bonelli con 2 puntos seguido por Madanes Quintanilla y María Laura Santillán con 1 punto cada uno, cierra Débora Plager con 0 puntos.

Grupo B: Novaresio 2 puntos, Melconian y Tenembaum con 1 y la Unión Industrial (UIA) con 0 punto.

Grupo C: María O’Donnell va primera con 2 puntos, la siguen Paolo Rocca y Fontevecchia con 1 y cierra sin puntos Fernández Díaz. Una decepción lo de Fernández Díaz. Se esperaba mucho más de él.

Grupo D: Todo Clarín, Morales Solá, Manu Jove y Lali Espósito, los cuatro con 0 puntos. Un embole.

Grupo E: Todo La Nación 2 puntos, Nelson Castro y Alconada Mon con 1 y Van der Kooy con 0 puntos.

Grupo F: Inalcanzable Paulino Rodríguez con 7 puntos (prácticamente ya clasificado para octavos), seguido por Carlos Pagni con 2, Mengolini y Di Marco sin puntos.

En el Torneo Promoción, donde compiten todos los que no fueron tan agredidos el año pasado, lidera C5N con 3 puntos, Natasha Niebieskikwiat tiene 2 (bien ahí Natasha) y los siguen con 1 unidad Manguel, Geuna, Rial y Silvestre.

¿Es lo que esperábamos? No. Javi prometía mucho más.

Sin embargo no hay que perder las esperanzas. Bajó la inflación y aún falta más de un año para las elecciones. Todavía tenemos chances de que se vuelva loco otra vez. Que sea, que sea.

fuente: CLARIN

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