
ChatGPT suma publicidad: qué cambia y por qué importa
Claves para entender qué implica la llegada de los anuncios a la IA y qué tener en cuenta para acompañar a chicos y chicas en su uso.
¿Qué pasó?
OpenAI anunció que ChatGPT incorporará anuncios para usuarios del plan gratuito, mientras que los planes pagos seguirán sin anuncios. La publicidad aparecerá debajo de las respuestas y no afectará —según la empresa— el contenido del modelo.
¿Por qué es urgente?
Porque introduce lógicas comerciales en un entorno conversacional altamente personalizado, que interpela directamente a las personas desde un lugar de cercanía y confianza. A diferencia de las redes sociales, la IA no solo observa comportamientos: conoce mucho más sobre quienes la usan, aprende de sus dudas, emociones e intereses, y construye vínculos que pueden volverse especialmente persuasivos. Esta situación genera nuevas formas de vulnerabilidad, en particular en chicos y chicas, que pueden no distinguir con claridad dónde termina la ayuda y dónde comienzan los intereses comerciales que buscan captar su atención, sus datos y su tiempo.
¿Qué nos preocupa especialmente?
El impacto potencial en niños, niñas y adolescentes. Aunque OpenAI afirma que no mostrará anuncios a menores, la experiencia con plataformas digitales muestra que la protección no siempre es efectiva. Los menores no deberían formar parte de modelos basados en monetizar atención y datos.
¿Qué necesitamos?
- Regulación sobre el diseño de plataformas de IA.
- Límites claros a la publicidad en entornos usados por chicos y chicas.
- Educación crítica desde escuelas y familias sobre datos, privacidad y monetización.
¿Qué podemos hacer como familias?
- Hablar con chicos y chicas sobre qué es ChatGPT y para qué lo usan.
- Explicar que, aunque parezca una conversación, se trata de sistemas con intereses comerciales detrás.
- Cuidar la información personal que comparten y ayudarlos a proteger su privacidad.
Para reflexionar: ¿qué pueden hacer los Estados?
En un contexto donde ganan terreno las medidas que restringen el acceso de niños, niñas y adolescentes a entornos digitales, esta noticia invita a preguntarse si las prohibiciones por sí solas alcanzan. Las innovaciones tecnológicas se integran cada vez más rápido en la vida cotidiana y aparecen en múltiples espacios: aun cuando se regulan las redes sociales —como en el caso de Australia—, continúan las situaciones de riesgo y exposición de datos en los chatbots, los videojuegos o incluso en servicios de mensajería como WhatsApp. Tal vez el desafío esté en avanzar hacia enfoques que articulen regulación, educación y acompañamiento adulto, más que apoyarse únicamente en la prohibición.
La guía IA en casa brinda orientaciones prácticas para conversar en familia sobre inteligencia artificial, proteger la privacidad y acompañar el bienestar digital de chicos y chicas. Conocela en www.iaencasa.org.
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