
La edición 2026 del Consumer Electronics Show (CES) abrió sus puertas en Las Vegas el pasado 6 de enero con una definición clara del rumbo tecnológico global: la inteligencia artificial dejó de ser una innovación de nicho para convertirse en una infraestructura transversal que impactará en todos los sectores productivos.
El mensaje quedó plasmado desde el primer día, con una conferencia magistral a cargo de Advanced Micro Devices (AMD) y declaraciones contundentes de los organizadores del evento.
Con más de 4.500 expositores y una asistencia que vuelve a ubicar al CES como la feria tecnológica más influyente del mundo, la apertura de esta edición puso el foco no en dispositivos aislados, sino en la escala, el alcance y la velocidad con la que la IA se está integrando a la economía global.
AMD marca el rumbo: 5 mil millones de usuarios de IA para 2030
La conferencia inaugural estuvo a cargo de Lisa Su, directora ejecutiva de AMD, uno de los mayores fabricantes de semiconductores del planeta y actor central en el desarrollo de unidades de procesamiento avanzadas. En su presentación, la ejecutiva trazó una hoja de ruta ambiciosa: la inteligencia artificial alcanzará los cinco mil millones de usuarios hacia el año 2030.
La proyección no se limita al crecimiento del mercado tecnológico, sino que plantea un cambio estructural: hacia el final de la década, la IA será una herramienta de uso cotidiano, integrada de forma natural en dispositivos, servicios, procesos industriales y plataformas digitales.
Este escenario implica una demanda creciente de potencia de cómputo, chips especializados, arquitecturas energéticamente eficientes y soluciones capaces de sostener modelos de IA cada vez más complejos. En ese contexto, los semiconductores se consolidan como un activo estratégico para la competitividad global.

De la innovación al uso masivo: la IA como infraestructura
Uno de los mensajes centrales de la apertura de CES 2026 es que la inteligencia artificial ya no puede analizarse únicamente como una innovación disruptiva, sino como una infraestructura tecnológica básica, comparable a lo que fueron en su momento Internet o la computación en la nube.
La masificación prevista por AMD sugiere que la IA se incorporará de manera transversal en:
- Servicios financieros y aseguradores.
- Movilidad y transporte.
- Salud y biotecnología.
- Manufactura e industria.
- Comercio, logística y consumo.
Este avance obliga a las organizaciones a repensar sus estrategias de adopción, gobernanza y gestión de riesgos, en un entorno donde la dependencia de sistemas inteligentes será cada vez mayor.
La visión de la CTA: la IA como arquitecta del cambio económico
En línea con la visión planteada por AMD, el presidente de la Consumer Technology Association (CTA), Gary Shapiro, reforzó el mensaje durante la apertura oficial del evento. Para el directivo, la IA dejó de ser una promesa para convertirse en el motor de transformación de todos los sectores productivos.
“Este año, la IA acelerará el cambio en todos los sectores”, afirmó Shapiro, subrayando la necesidad de escuchar a quienes diseñan y desarrollan estas tecnologías. Según el titular de la CTA, comprender cómo se construyen los sistemas de IA resulta clave para anticipar su impacto económico, social y regulatorio.
El planteo refuerza la idea de que el desafío ya no es si la IA se adoptará, sino cómo se integrará de forma responsable, eficiente y sostenible en los distintos mercados.

Implicancias para la industria aseguradora
Aunque CES 2026 no es un evento específico del sector asegurador, los mensajes de su apertura tienen implicancias directas para la industria del seguro:
- La masificación de la IA transformará los procesos de suscripción, pricing, detección de fraude y atención al cliente.
- El crecimiento exponencial del uso de IA aumentará la exposición a riesgos tecnológicos, desde fallas de sistemas hasta ciberataques y sesgos algorítmicos.
- La dependencia de infraestructuras digitales avanzadas exigirá nuevos enfoques de gestión de riesgos operativos y tecnológicos.
- Se abrirán oportunidades para el desarrollo de nuevas coberturas vinculadas a IA, datos y responsabilidad tecnológica.
En este contexto, el sector asegurador se posiciona no solo como usuario de estas tecnologías, sino también como actor clave en la mitigación de los riesgos asociados a su adopción masiva.
Un CES que marca el tono de la década
La apertura del CES 2026 confirma que la feria ya no se limita a mostrar avances tecnológicos, sino que funciona como un espacio donde se delinean las grandes narrativas del futuro económico. La proyección de miles de millones de usuarios de IA, la centralidad de los semiconductores y la visión de la IA como arquitectura del cambio marcan el tono de una década que estará definida por sistemas inteligentes omnipresentes.
Para las industrias tradicionales, como la aseguradora, el mensaje es claro: la transformación impulsada por la inteligencia artificial no será gradual ni marginal, será estructural, acelerada y global.
Desde la conferencia inaugural de AMD hasta las definiciones de la CTA, CES 2026 abrió con una señal inequívoca: la inteligencia artificial se encamina a convertirse en una tecnología universal, con impacto directo en todos los sectores productivos. En ese escenario, comprender su alcance, sus riesgos y sus oportunidades será tan importante como adoptarla.
Para el seguro, este nuevo paradigma no solo redefine procesos y modelos de negocio, sino que plantea un desafío estratégico mayor: acompañar, proteger y dar previsibilidad a una economía cada vez más dependiente de la inteligencia artificial.
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fuente: inteligencia artificial será una tecnología …”> GOOGLE NEWS



