
Sindicatos y organizaciones sociales rechazaron el aumento de las deudas y la morosidad récord de las y los trabajadores, argumentando que es “una política de gobierno” y no un problema individual.

Sindicatos y organizaciones sociales rechazaron el aumento de las deudas y la morosidad récord de las y los trabajadores, argumentando que es “una política de gobierno” y no un problema individual.