
Al menos una docena de grandes farmacéuticas indias se preparan para lanzar versiones genéricas de los exitosos medicamentos para la diabetes y para bajar de peso como el Ozempic y el Wegovy, de Novo Nordisk, dado que este viernes expiró la patente original. Esto provocará una fuerte caída de precios.
La información que empieza a llegar sobre los nuevos precios de la semaglutida en ese país dan cuenta de que, en comparación, las copias argentinas son llamativamente más caras. El tratamiento mensual con la dosis inicial del medicamento inyectable similar al Ozempic, llamado Dutide en Argentina, tiene un precio de lista aproximado de 83 dólares por mes para la dosis inicial.
Natco Pharma, en India, planea producir una inyección de semaglutida con un precio inicial de 1.290 rupias (14 dólares) al mes desde el primer día en que se permitan los genéricos. Según informó en una presentación, el dispositivo tipo “lapicera” se lanzaría en abril y costaría alrededor de 4.500 rupias mensuales (48 dólares).
En comparación, la lapicera de Wegovy de Novo comienza en unas 10.480 rupias (113 dólares) en India y cerca de 199 dólares en Estados Unidos. Otras compañías probablemente fijen la dosis inicial entre 3.000 rupias (32 dólares) y 5.000 rupias al mes, según personas familiarizadas con el tema que fueron citadas por la agencia Bloomberg y pidieron no ser identificadas por tratarse de información competitiva.
Aunque Canadá fue el primero en perder la protección de patente para la semaglutida en enero, el regulador sanitario canadiense aún no ha aprobado genéricos, lo que en la práctica convierte a India en el primer gran mercado en ver una avalancha de genéricos de semaglutida.

En Estados Unidos y Europa las patentes de la semaglutida tendrán vigencia hasta comienzos de la próxima década, ya que en esos lugares el laboratorio Novo Nordisk pudo extender su registro gracias a que las legislaciones locales así lo permiten. Junto con India, la patente expira también en China, Brasil, Sudáfrica, Turquía y México, lo que representa en total el 40 por ciento de la población del planeta.
En Argentina, el Ozempic y el Wegovy pudieron ser copiados antes porque no estaban registrados en el país. Eso se debió a una política restrictiva en relación a las patentes medicinales, que fue eje de un largo reclamo de los laboratorios extranjeros y esta semana se dirimió a favor de la industria foránea cuando el Gobierno dio de baja una normativa del año 2012 que regulaba ese tipo de registros.
La diferencia de precio entre la semaglutida en India y en Argentina tiene que ver, en parte, con la gran competencia que se abrirá en ese país: en el país asiáticos muchos laboratorios producirán el genérico y pelearán por un amplio mercado. En Argentina, en cambio, un sólo laboratorio (Elea) copió el medicamento original y le bajó el precio con respecto al de Novo Nordisk, pero no tanto como puede verse ahora que ocurre en India cuando se trata de un genérico.
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