
La operatoria era simple: utilizando como fachada una empresa de venta de aberturas y muebles de aluminio, una banda recaudaba dinero de los incautos clientes que se acercaban a comprar sus productos pero luego jamás se los entregaban. Y a la plata que recibían, la “ponían a trabajar” en otras cosas que nada tenían que ver con la construcción.
En las últimas horas y por orden de la Justicia, personal policial del departamento Delitos Económicos llevó a cabo una serie de allanamientos en los barrios Villa Belgrano (norte de la Capital), Jockey Club (sur) y Guiñazú (noreste) que le pusieron fin a esta banda de estafadores que operaban de esta manera.

En los allanamientos se secuestraron, entre otras cosas, dos vehículos marca VW Amarok y Jeep Renegade, un cuatriciclo, $10.800.000, dólares, 12 celulares, cinco C.P.U, Notebooks, tablets, entre otros elementos.

Según el detalle dado a conocer por los investigadores policiales, la empresa denunciada liquidaba el dinero de la clientela por las obras contratadas y no cumplía con lo pactado.
Pero además, no respondía a los reclamos efectuados por los damnificados.

Interviene en la investigación el fiscal de instrucción del Distrito 2 turno 7, a cargo de Tomás Casas.




