Caso Cuadernos: otro alto ex directivo de Techint dijo que él dio la orden para pagar coimas y justificó por qué

La jornada del juicio por el caso Cuadernos estuvo signada por las declaraciones testimoniales de dos ex directivos del Grupo Techint que confirmaron el pago a Roberto Baratta de U$S 1 millón. “Era una suerte de mensualidad de unos 100 mil dólares por mes, accedió al reclamo (de dinero) frente a una emergencia”, indicó Luis Betnaza al señalar que el pago de ese dinero era necesario “para sacar a la gente de Venezuela”. En su exposición, ratificó que él le dio la orden a Héctor Zabaleta, otro directivo de la compañía, para “hacer los pagos a Baratta”.

El Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli, juzga el circuito de sobornos que se desarrolló entre 2003 y 2015 en el marco del cual los ex integrantes del Ministerio de Planificación Federal, exigían el pago de coimas a empresarios contratistas del Estado y de diversos rubros, para garantizar obras, contratos, concesiones.

La principal acusada en este expediente es Cristina Kirchner, señalada como jefa de una asociación ilícita y los ex funcionarios están siendo juzgados como organizadores de esa organización criminal. En tanto, los empresarios llegaron a juicio por el delito de cohecho activo, es decir, el pago de las coimas.

En la jornada de este martes, dos ex directivos de Techint subieron al estrado. Héctor Zabaleta fue gerente administrativo de la compañía propiedad de Paolo Rocca. En su momento fue imputado colaborador por haber sido el responsable de realizar el pago de un millón de dólares -en seis, siete ocasiones-, a Roberto Baratta.

Las fechas de esos pagos, según dijo ante la consulta de la fiscal general Fabiana León, coinciden con los datos consignados por Oscar Centeno (ex chofer de Baratta) en sus cuadernos.

Fue la justicia federal la que sobreseyó a Zabaleta como a Betnaza, al señalar que el dinero entregado a los funcionarios, era necesario para sacar a los integrantes de la compañía con operaciones en Venezuela ante un proceso de nacionalización impulsado por el entonces presidente, Hugo Chávez.

En carácter de testigos y desvinculados de los delitos que se juzgan en el debate oral y público, Zabaleta y Betnaza declararon este martes.

Luis Betnaza subió al estrado poco después de las tres de la tarde. Se desempeñó como Director Corporativo Institucional del Grupo Techint y, en función de ese cargo, tenía responsabilidad en varios países. “En esa época tuve una actividad intensa en Venezuela dada la crisis que se había suscitado y sacamos a las personas con representación directa en las empresas e intervine yo”, contó.

Sobre los pagos que Techint realizó al ex mano derecha de Julio De Vido en el Ministerio de Planificación, Betnaza los vinculó a pagos que facilitarían la salida de los trabajadores de SIDOR en Venezuela tras la extendida conflictividad producto de la decisión de Chávez de nacionalizar la compañía.

En territorio venezolano el holding tenía tres empresas relevantes y después, según explicó el testigo, había subempresas. Ternium era la más importante, controlante y operadora de SIDOR, y la otra era Tenaris, principal accionista de Tabsa.

“Le planteé a (Héctor) Zabaleta, que era quien podía disponer de fondos para estos eventos, que se ponga en contacto con Baratta y que se ponga a disposición para resolver esto”, dijo ante la consulta de la abogada del ex funcionario.

Horas previas el propio Zabaleta contó ante el Tribunal y el Ministerio Público Fiscal que la orden de realizar los pagos a Baratta la había recibido de Luis Betnaza.

Esa manifestación fue corroborada por el propio ex director corporativo. Contó el testigo que debían sacar a la gente de la empresa que se encontraba en Venezuela ante lo que definió como un clima de total hostilidad y que la gente estaba en riesgo.

“Zabaleta no estaba al tanto (del motivo de los pagos), yo le avisé. Le hice saber de qué se trataba, bastante después, intentamos mantener esto en la mayor reserva”, respecto a los pagos que realizó a Baratta.

La abogada del ex funcionario insistió: “¿Zabaleta le preguntó algo?”, la respuesta fue la misma, “no”. Y contó sobre que los pagos que exigía Baratta que “en ese momento, al tipo de cambio oficial, era más una mensualidad, era el equivalente a 100 mil dólares por mes”.

Nuevamente, la abogada insistió: “¿Zabaleta le preguntó algo?”, Luis Betnaza repitió la respuesta, “no”, la repregunta siguiente, fue: “¿Zabaleta confiaba en usted?”, el ex integrante de Techint sostuvo: “Totalmente”.

Bajo esa misma premisa, la defensa de Baratta volvió a preguntar si él había dado la instrucción de los pagos que exigía el ex funcionario. “La orden la di yo, no sé de dónde sacó los fondos Zabaleta”. Y añadió que “no fue un pedido, fue sucesivo. Desde principios de 2008 en adelante”.

Más adelante, y ante la consulta de si consideró que el pago de un millón de dólares realizado al ex funcionario kirchnerista podría constituir un delito, Betnaza sostuvo: “No era un delito, era una emergencia”. Al momento de brindar más detalles, dijo que el dinero provenía de “los accionistas y era destinado a este tipo de gastos, fuera de la actividad empresarial”.

Volvió sobre este concepto y relató que en 2018 cuando declaró como testigo frente al juez federal Claudio Bonadio le preguntó si quería ser imputado colaborador, “le dije que yo estaba contando un hecho de emergencia, no un delito, que no había necesidad de convertirse de ser arrepentido”.

Después indicó que “este tipo de gastos”, es decir “la exigencia de dinero por parte de un funcionario, fue la única vez que yo tuve que pedir que se pague”.

El encuentro con Uberti y el enojo de Kirchner

Ante una eventual privatización de la empresa por orden de Chávez, la compañía acudió a Néstor y Cristina Kirchner quienes “lograron intermediar y se zanjó la crisis, seguimos operando normalmente”. La crisis, consignó Betnaza, “vino después y se puso Chávez más agresivo y nosotros éramos un jugador demasiado grande para quedar fuera de la situación de nacionalización de empresa”.

Desde ese momento, dijo Betnaza, “las cartas estaban echadas”.

Previo a esto se da un hecho “bastante dramático para nosotros”, continuó relatando el testigo. Dio detalles al respecto: “éramos los únicos operadores petroleros argentinos en Venezuela, nos invitan a participar de la operación de un pozo en la zona del Orinoco, y también estaba la posibilidad de que el presidente (Néstor) Kirchner y (Hugo) Chavez visitaran la empresa”.

Hubo una cena de la que participó Paolo Rocca, dueño del Grupo, el presidente de Venezuela y Néstor Kirchner en su carácter de Jefe de Estado de la Argentina. Al día siguiente se realizaba el acto público y se aguardaba la posterior visita a la empresa.

Cuando iba a ser la presentación del pozo, “vino Claudio Uberti a decirme que el presidente Kirchner estaba muy molesto con nosotros porque no colaborábamos económicamente. Le respondí rápidamente que nosotros no hacíamos negocios con la política y que no era nuestro modus operandi. Concluye el acto y cuando se debía hacer la visita a SIDOR el helicóptero y el presidente argentino se retiró”.

En todo el período del gobierno kirchnerista -relató Betnaza-, “tuvimos una participación marginal en la obra pública, no superábamos el 1% siendo la empresa más grande del país, contrastaba con grandes obras que ganábamos en las provincias”.

Reiteró en ese mismo sentido, que “siempre fuimos muy francos y aclaramos que no hacíamos negocios con la política, y si no teníamos que estar, no íbamos a estar. No hacíamos pagos para participar”.

Cuando se arregló la salida de la compañía de Venezuela, el gobierno nacional puso a José María Olazagasti como “una suerte de facilitador porque tenía buenos contactos con el gobierno venezolano”.

fuente: CLARIN

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