
Huracán logró quebrar una racha histórica de 25 años sin victorias en el Nuevo Gasómetro al derrotar por 2-0 a San Lorenzo. El equipo dirigido por Diego Martínez impuso condiciones tácticas y disciplina desde el inicio frente a un Ciclón golpeado que no encontró el rumbo. Con un planteo inteligente y ordenado, el Globo jugó casi siempre lejos de su propio arco, firmando un triunfo memorable que los hinchas quemeros no festejaban en ese estadio desde el lejano 9 de diciembre de 2001.
El gran protagonista de la tarde fue Jordy Caicedo, el killer ecuatoriano que volvió a vestirse de héroe y a amargar al clásico rival. Su primer grito llegó sobre el cierre de la primera mitad: tras un testazo de Juan Bisanz y un rebote corto del arquero Orlando Gill, el delantero empujó el balón con la suela del botín para desatar el primer festejo. El segundo impacto llegó a los 11 minutos del complemento, cuando Caicedo recibió una asistencia perfecta en cortada de Facundo Kalinger y, con una gran mediavuelta, sacó un remate cruzado que ingresó pegado al palo derecho.
Sin embargo, la euforia del segundo gol desató la locura generalizada. Caicedo saltó los carteles de publicidad y festejó haciendo el gesto del “Topo Gigio” frente a la popular de San Lorenzo, lo que provocó la reacción inmediata de los futbolistas locales. Emiliano Amor, el capitán Nicolás Tripichio y el guardameta Orlando Gill fueron directo a increpar al atacante, dando lugar a un tumulto masivo entre ambos planteles.
En medio del caos, el arquero de San Lorenzo, Orlando Gill, le aplicó un fuerte cabezazo en el rostro al defensor Lucas Blondel. Aunque en primera instancia el árbitro Darío Herrera no advirtió la agresión y solo amonestó al arquero, el llamado de Lucas Novelli desde el VAR lo obligó a revisar las imágenes en el monitor y cambiar su fallo por una tarjeta roja directa.
Tras la expulsión, San Lorenzo quedó diezmado y el arquero suplente José Devecchi debió ingresar en reemplazo de Nicolás Blanco. Por su parte, el entrenador Diego Martínez decidió retirar rápidamente a Caicedo para protegerlo de posibles agresiones y evitar una segunda amonestación. A pesar de que los incidentes y empujones continuaron en la manga de los vestuarios al finalizar el encuentro, el goleador ecuatoriano se mostró compungido y pidió disculpas públicas por su reacción. “Quiero pedir disculpas por mi acto. Fue un momento de euforia, los que nos dedicamos a esto sabrán entenderme”, expresó la gran figura de Huracán, quien ya acumula una notable marca de 11 goles en 21 presentaciones con la camiseta del Globo.
EL GLOBO GANÓ EN EL NUEVO GASÓMETRO TRAS 25 AÑOS POR CAICEDO | San Lorenzo 0-2 Huracán | RESUMEN
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