
La iniciativa alcanza especialmente a quienes reciben prestaciones de Anses, entre ellas la Asignación Universal por Hijo (AUH), y propone establecer límites a los costos financieros de estos préstamos. Uno de los principales puntos del proyecto es fijar un tope para las tasas de interés. El límite sería equivalente al promedio de las tasas del sistema financiero para préstamos personales publicado por el Banco Central.
Además, la propuesta establece que ese límite no pueda ser evitado mediante el cobro de comisiones, seguros, cargos u otros conceptos adicionales. También exige que el Costo Financiero Total (CFT) sea informado antes de la contratación de manera clara y visible.

Tolosa Paz cuestionó el costo de algunos créditos ofrecidos mediante billeteras virtuales y señaló: “El problema no es que las personas accedan a una billetera virtual. La inclusión financiera es algo positivo”.
Según la legisladora, el acceso a financiamiento puede transformarse en un problema cuando los ingresos provenientes de Anses son utilizados como respaldo para préstamos con costos elevados. De acuerdo con su planteo, existen casos donde el CFT puede superar el 700%.
El proyecto también contempla una protección especial para prestaciones de carácter alimentario, como la AUH, la Asignación por Embarazo, la Tarjeta Alimentar y los beneficios del Plan de los Mil Días. Estos fondos no podrían utilizarse mediante débitos automáticos o mecanismos recurrentes para cancelar créditos, aunque sí se permitirían pagos voluntarios y expresos.
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