
Se trata de un niño de 11 años y una adolescente de 15, hermanos que esperan ser incorporados en dos familias de manera autónoma.
El llamado se dirige a personas, familias o parejas de toda la provincia. El objetivo es brindarles un entorno afectivo y estable, respetando el deseo de ambos de mantener el vínculo fraterno. La convocatoria fue solicitada por el Juzgado de Niñez, Adolescencia, Violencia Familiar y de Género de San Francisco, a cargo del juez Andrés Emilio Peretti.
El niño de 11 años disfruta del ajedrez y la bicicleta. Es empático, introvertido y compañero. Posee certificado único de discapacidad, recibe apoyo escolar y tratamiento psicológico, y expresa su deseo de integrarse a una familia que lo acompañe en su desarrollo.
La adolescente de 15 años es activa y reflexiva. Le gusta conversar, andar en patines y asistir al gimnasio. Es responsable, autónoma y mantiene un buen vínculo con pares y adultos. También expresó su deseo de incorporarse a una familia y continuar el contacto con sus hermanos.




