
El avance constante de la inteligencia artificial (IA) en todos los ámbitos ha llevado a varios estados a promulgar leyes que protejan a los consumidores y que fomenten la transparencia de las empresas tecnológicas que desarrollan estas herramientas.
En Nueva York, la gobernadora Kathy Hochul puso en marcha la primera ley que regula el uso de IA para establecer precios personalizados en compras en línea. La normativa obliga a los minoristas a advertir de manera explícita cuando el valor de un producto fue determinado a partir de datos personales o de algoritmos automatizados.
El eje de la legislación se centra en los llamados “precios personalizados” o “precios de vigilancia”, una práctica cada vez más extendida en el comercio digital. Este sistema permite que los minoristas utilicen información como el historial de navegación, la ubicación geográfica o las compras previas para ajustar el precio de un mismo producto según de cada usuario.
Ahora, Hochul firmó más leyes para ponerle un límite al uso de imágenes generadas por IA en la industria del cine y la publicidad. También, para limitar el uso de imágenes de personas fallecidas.
La ley S.8420-A/A.8887-B regula el uso de IA en avisos publicitarios para proteger a los consumidores e impulsar la transparencia. La disposición exige que las agencias de publicidad aclaren si el aviso fue creado con alguna herramienta de IA. La ley S.8391/A.8882, en tanto, dicta que el uso del nombre o imagen de una persona fallecida debe contar con la autorización de sus herederos.

“Al firmar estos proyectos de ley, promulgamos leyes sensatas que garantizarán nuestra total transparencia al usar imágenes generadas por IA y también evitarán el uso comercial no autorizado del nombre o la imagen de una persona fallecida”, declaró Hochul. “En Nueva York establecemos un estándar claro que se adapta a la tecnología, a la vez que protege a los artistas y consumidores mucho después de que aparezcan los créditos finales”, aseveró la gobernadora.
Gracias a los avances en IA, es posible generar personajes que imitan a una persona real y que, cada vez más, son incluidos en anuncios de todo tipo. La ley no impide esta práctica, pero obliga a los anunciantes a informar del uso de IA en sus producciones.
En ocasiones, el público puede evitar percatarse de que el contenido no contiene personajes reales. De esta manera, según la Oficina de la Gobernadora, los actores sintéticos generados por IA y los medios manipulados pueden “socavar la capacidad de distinguir con precisión la realidad de la ficción”.
La asambleísta Linda B. Rosenthal, autora de la normativa, declaró: “Con mi nueva ley, los neoyorquinos finalmente tendrán la información necesaria para distinguir la realidad de la ficción. La reducción de los costos de producción para las empresas que utilizan IA no justifica el alto precio de ocultar la realidad”.
En tanto, la ley S.8391/A.8882 exige el consentimiento de los herederos o albaceas si una persona desea utilizar el nombre, la imagen o la semejanza de otra con fines comerciales después de su muerte. Este proyecto fue patrocinado por el senador estatal Michael Gianaris. Tras la promulgación, sostuvo que “protegerá a los trabajadores de que su imagen sea sustituida engañosamente por inteligencia artificial y exigirá responsabilidades a las empresas por el uso indebido de estas herramientas”.

En octubre de 2025, Hochul lanzó un programa piloto de capacitación en IA diseñado específicamente para la fuerza laboral del estado. La formación en la IA se ofrece en colaboración con InnovateUS, una plataforma en línea gestionada por una coalición de líderes en aprendizaje e innovación.
A su vez, dio inicio ese año a la iniciativa Empire AI, una alianza entre las principales universidades públicas y privadas de Nueva York para establecer un centro de computación de vanguardia en la Universidad SUNY en Buffalo. Ahora, el trabajo en el recinto facilita la innovación, la investigación y el desarrollo de la inteligencia artificial en todo el estado.
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