
La constante escalada de declaraciones del presidente Javier Milei contra su par de Brasil colmó definitivamente la paciencia del gobierno vecino.
En las últimas horas, el canciller brasileño Mauro Vieira citó a Itamaraty al embajador argentino Daniel Raimondi. Tras esta cumbre, Brasil decidió rebajar su vínculo con nuestro país al nivel de encargado de negocios, algo que no ocurría en décadas.
De esta manera tan contundente, el gobierno brasileño pospuso por tiempo indeterminado el regreso de su embajador Julio Bitelli a Buenos Aires.
Los reiterados agravios llevaron a la retirada del embajador
Desde el país vecino explicaron a La Nación que “tuvieron mucha paciencia” y optaron por no contestar en un principio.
Sin embargo, las autoridades brasileñas advirtieron que “la reiteración de ofensas hacia el Presidente hacen inevitable esa decisión”.
Hasta el momento, es una incógnita si la administración libertaria ordenará también el regreso de su embajador a modo de represalia.
Los duros ataques mediáticos de Milei
El enojo absoluto del Palacio del Planalto estalló luego del reciente raid mediático del jefe de Estado argentino.
En diversas entrevistas concedidas el fin de semana, Milei reiteró que considera a Luiz Inácio Lula da Silva como un “ladrón” y un “presidiario”.
El mandatario argumentó que la condena al líder del PT fue anulada por un “error administrativo”, asegurando que no se demostró su inocencia.
Lejos de intentar retractarse, el líder de La Libertad Avanza se justificó de manera tajante: “Tengo formas horribles pero digo la verdad”.
Además, redobló la apuesta y expresó que espera que “Brasil también se pinte de azul”, aludiendo a un futuro triunfo del opositor Bolsonaro.
“Sacarse a los corruptos y chorros de encima siempre es bueno, sacarse a los zurdos de encima siempre es bueno”, sentenció en otra entrevista.
Un vínculo quebrado y sin pedido de disculpas
La relación ya había sufrido un enorme deterioro cuando Milei participó en julio de la convención que erigió a Flavio Bolsonaro como candidato presidencial.
Si bien Brasil había intentado una desescalada diplomática, la reiteración del tema en las últimas horas terminó quebrando el frágil vínculo.
Pese a la extrema gravedad institucional del conflicto, altas fuentes del Gobierno argentino aseguraron que “pedido de disculpas no va a haber”.
Esta decisión confirma que la Casa Rosada mantendrá su histórico encono personal con la cabeza de su principal socio del Mercosur.
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