
El Gobierno brasileño citó de urgencia al representante argentino en Brasilia para solicitar explicaciones por las expresiones del Presidente contra Lula da Silva, su administración y autoridades del país vecino.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para que brinde explicaciones por las recientes declaraciones de Javier Milei. La decisión se produjo luego de que el mandatario argentino cuestionara públicamente a Lula da Silva, a integrantes del Poder Judicial brasileño y sostuviera que el Gobierno del país vecino financió una campaña contra la Argentina.

Desde la cancillería brasileña señalaron que no existen antecedentes de un presidente extranjero que, en territorio brasileño, haya realizado ese nivel de agravios contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas, el Poder Judicial y el pueblo de Brasil. Además, remarcaron que resulta especialmente lamentable que el episodio involucre a un país con el que Brasil mantiene más de dos siglos de vínculos de amistad, cooperación y una estrecha relación comercial.
La tensión diplomática ya había escalado horas antes, cuando Brasil decidió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, en señal de descontento por los dichos de Milei. Durante una actividad en San Pablo, el Presidente argentino calificó a Lula da Silva de “presidiario” y “ladrón”, respaldó la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro y también lanzó críticas contra el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.

En ese mismo contexto, Milei aseguró que el Gobierno brasileño fue el principal financista de una campaña en contra de la Argentina y sostuvo que también participaron el Gobierno de México y el Partido Demócrata de Estados Unidos. Asimismo, expresó su apoyo a Flavio Bolsonaro, a quien definió como una figura dispuesta a enfrentar a Lula da Silva.
De acuerdo con diplomáticos citados por el diario Folha de San Pablo, el Gobierno brasileño considera que el conflicto representa uno de los momentos de mayor tensión en la relación bilateral de los últimos años. Incluso, funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores señalaron que no atravesaban una situación diplomática de esta magnitud desde el conflicto con Israel registrado en 2024.




