
En una jornada marcada por la sorpresa, el RCD Mallorca consiguió un triunfo de alto impacto al derrotar 2-1 al Real Madrid en condición de local, en el marco de una nueva fecha de LaLiga. El resultado no solo alteró la pelea por el título, sino que también le dio aire al conjunto balear en la lucha por la permanencia.
El equipo conducido por Martín Demichelis planteó un encuentro ordenado y eficaz. Durante la primera mitad, logró incomodar a un rival con mayor posesión, pero sin claridad en los últimos metros. La apertura del marcador llegó a los 41 minutos, cuando Manu Morlanes conectó un centro desde la derecha y definió con precisión para establecer el 1-0.
En el complemento, el conjunto visitante incrementó la presión y buscó variantes ofensivas. Con el correr de los minutos, acumuló llegadas y encontró la igualdad a los 88, a través de Éder Militão, quien ganó de cabeza tras un envío aéreo y puso el 1-1 que parecía definitivo.
Sin embargo, en tiempo adicionado, el local encontró espacios y aprovechó una transición rápida. A los 90+1, Vedat Muriqi apareció en el área para definir con contundencia y marcar el 2-1 final, desatando la celebración en el estadio.
Desde lo estadístico, el conjunto madrileño dominó la posesión y generó mayor cantidad de remates, pero careció de eficacia. El equipo local, en cambio, capitalizó sus oportunidades con precisión y sostuvo el resultado en los momentos decisivos.
Con esta victoria, el Mallorca logra salir de los puestos comprometidos y suma puntos clave en la recta final del campeonato. Para el Real Madrid, la derrota representa un golpe en sus aspiraciones, en una liga que no admite margen de error.
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