
En diálogo con Córdoba Noticias de Canal C, Graciana Olivieri describió un clima cargado de tensión en el Senado, donde se debaten dos proyectos centrales para el Gobierno: la reforma laboral y la modificación del régimen penal juvenil, que contempla bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. De aprobarse, el Presidente contará con ambas leyes para la apertura de sesiones ordinarias del 1° de marzo.
El punto más polémico es la reforma penal. La iniciativa establece que los menores de 14 años podrán ser imputables en casos de delitos graves, con penas de hasta 15 años de prisión en institutos especiales, separados de los adultos. “No es lo mismo tratar a un menor que a un adulto”, remarcó Olivieri, aunque reconoció que aún no están garantizadas las estructuras necesarias para su aplicación.

Uno de los ejes de la discusión pasa por la infraestructura y el presupuesto. Hoy las cárceles están sobrepobladas y provincias como Córdoba cuentan con espacios limitados, como el Complejo Esperanza. No hay una partida específica para ampliar institutos especializados, lo que genera preocupación en la oposición y en distintos sectores judiciales.
En las gradas del Senado se hicieron presentes familiares de víctimas de delitos cometidos por menores, en una escena atravesada por el dolor. Para el oficialismo, la reforma responde a un reclamo social; para otros sectores, legislar bajo la presión de casos puntuales puede ser un error estructural. El debate sigue abierto en una jornada que ya es considerada histórica.



